Hace apenas unas horas queconcluyó las maniobras militares más importantes desde que Fidel ya dejó de serpresidente de Cuba, las llamadas Bastión 2009. Con ellas Raúl ha queridomostrar los dientes al todo poderoso, para que ni se atreva a acercarse, pero, ¿porqué?. ¿Dónde está la amenaza?. No hay que mirar con lupa, sino más bien bastamirar alrededor. Su vecino Hugo Chávez, sigue empeñado que los “yanquis” no sólovan a invadir Venezuela, y con ello, al igual que han hecho otros regimenes enla historia contemporánea, le ha servido de perfecta excusa para comprararmamento a grandes cantidades, mientras un importante número de la poblaciónse quedan en una eterna cola esperando su turno, que pronto parece resistirse.Para no parecer el loco de la película y quedarse solo, ya hace años que le aliócon un Fidel Castro, que se ha ido rindiendo ante el tiempo. Chávez y losCastros, han ido introduciendo el miedo en la sociedad hasta el punto de anularsu sentido crítico de la realidad. Chávez no sólo ha hecho creer a su pueblo,sino al cubano, que sus hermanos colombianos, son unos traidores al permitirque los americanos se instalen en sus tierras, con ello decir sentirsedirectamente amenazado. Cuba, para seguir la misma línea, ha vertido la mismaopinión: Los americanos están en Colombia, porque están preparando un ataqueinminente. Yo no lo creo así. Para empezar, EE.UU. No necesita irse a Colombiapara tener un punto estratégico para atacar la isla, ya que en el Mar delcaribe tiene una importante flota marina, que de principio ya le seríasuficiente para atacar. Sobre los históricos intentos que fueron fallidos,fueron tan chapuceros, y bajo otros motivos que sobra mencionarlos. Después, ¿qué quiere EE.UU. de Cuba?, ¿ La isla?. O los Castro no han evolucionado, o susargumentos se han quedado tan obsoletos como la mayoría de maquinaria de laisla que se están cayendo de viejos. Dudo que EE.UU. Tengan las mismaspretensiones sobre la isla caribeña que cuando esta se emancipó. Lo que no esjusto, es que un pueblo, constantemente torturado, engañado siga secuestradopor el que en 1959 dijo que era su liberador de la dictadura de Batista, paraconvertirse en otra aún peor si cabe, y eternizarse.
Está claro, que aunque la crisishaya tocado aún más la isla si cabe, que las viejas máquinas soviéticas, sesiguen moviendo con un petróleo venezolano fresco, no se puede tener a la gentecon las barrigas crujiendo de hambre y a la vez, obligándoles a prepararse paraalgo que no va a acontecer. Creo que la época de inyectar miedo a la población,cayeron con el Muro de Berlín, y que el mundo sigue girando, en consecuenciaevolucionando inevitablemente.
Tal vez sea un tantoprecipitada la opinión, pero creo que el régimen castrista está dando sus últimoscoletazos, porque en el cielo de la Habana se está empezando a respirar aire dedemocracia, aunque esta será lenta, no dejará de ser constante y llegar a todoslos rincones de la isla. Y de todos aquellos que hoy visten la camisa roja delrégimen, mañana sin duda y libres de todo reparo, se mudarán a otra de colorblanco.
Que Cuba no se crea que es unaexcepción, ya que la Comunidad Internacional empieza a sentirse cansada detanta parafernalia. Sin más, ahora que nuestro país va a tomar el relevo de laUnión Europea, nuestro súper ministro de exteriores Miguel Ángel Moratinos,lejos de arreglar problemas más cercanos y de requerimiento primario, quierellegar a un tan soñado acuerdo con la oligarquía cubana, pero ya no es comoayer, que éramos doce ni quince, entonces si que era fácil, ahora somos muchosmás comensales, y por ello Chequia y Suecia entre otros son resistentes en darese paso, si Cuba no libera de las mascarillas a su gente, que le impidenrespirar ese aire democrático que se acerca.
Por otro lado, fruto de loscambios inevitables que se suceden, Lisboa dejó de ser el satélite que durantesiglos ha sido para los británicos, que los españoles jamás le perdonamos, porello, y caído el Telón de Acero, Chequia se ha puesto sus mejores galas paraseducir a una Gran Bretaña, que añora constantemente lo que un día fue, y apunto sus ojos en ella como perfecta sustituta del anterior.
Finalmente aunque ahoraestemos en un nuevo capitulo inesperado para los analistas de un seudo comunismo,con la mirada atenta de Putin, que corre por sus venas el recuerdo que no ledeja dormir, Chávez, confiado con sus océanos de petrodólares no escatima enesfuerzos para reconstruir un triangulo iberoamericano, parecido al que soñóBolívar en su día, sin tener dos puntos importantes en cuenta. El primero queentonces en comunismo no existía, y el segundo y muy importante, que el puebloya está más que agotado de tanto mareo. Tal vez el poder ciegue hasta el puntode no darse cuenta que el reloj de arena se agota.