La muerte del opositor y prisionero de conciencia cubano Orlando Zapata Tamayo después de 85 días de huelga de hambre, ha dejado al descubierto, lo que ya muchos sospechavamos, el agrietamiento de un sistema, que amenaza con derrumbarse de obsoleto.
Enamorar con las palabras a un pueblo disgustado llevó a hermetizar lo omitiendo el detalle que las frágiles paredes de plástico de ese taper, no son infinitamente resistentes. Someter a todo un país, a una dosis doble de dictadura, acarrea gritos de agotamiento, a lo que sus dirigentes no pueden excusar. La caída en los próximos años, es inevitable. Esto ya no se aguanta.
No se puede alegar sordera ante la llamada y advertencia de España, la Unión Europea, la Santa Sede, así como de los Estados Unidos, a la abertura del régimen a los nuevos tiempos que corren, y la renovación paulatina, de la oxidada maquinaria, por piezas nuevas de recambio, osea, la introducción de la democracia.
El presidente brasileño Lula, que es uno de los mandatarios actuales mejor valorados en la región, en su visita dentro del programa cumbre Grupo de Río a la Habana, recibió una carta del Grupo de los 75, formado por opositores al actual régimen castrista, y encarcelados por diversos motivos de oposición. En ella, los presos políticos solicitan al mandatario brasileño que intermedie por ellos ante la máxima autoridad de la república, Raúl Castro, no sólo para su liberación, sino para la del resto de compañeros, así como para el principio de apertura del régimen a la democracia.
Lamentablemente Lula, simplemente ha hecho referencia a la millonaria inversión en infraestructuras que el gobierno de Brasil está dispuesto a cometer en la Isla como apoyo al régimen y como ceguera exagerada ante la llamada de auxilio, principalmente en uno de sus puntos más simbólicos como paradoja de esta historia: el Puerto de Mariel, de donde partió un éxodo de 125.000 personas en 1980, exhaustos ante el inmovilismo. Dice no haber recibido ninguna carta, que la disidencia asegura que ha recibido. Y qué iba a decir Lula si se encontraba entre la espalada y la pared?. Pero, siendo Brasil unos de las mayores potencias emergentes en este momento, siendo Brasilia la que va a invertir su dinero en la Habana, porque no complementar ese paquete, con una invitación al cambio?. Es un gravísimo error que la historia no dejará pasar por alto, que si una maquinaria no se mueve, acaba atrofiándose. Sólo es cuestión de tiempo. Tiempo que se eternitiza a modo de espera, de un pueblo que ya no sabe como gritar más fuerte para que alguien venga en su ayuda.
Y es que uno de los pocos derechos que se le permite ahora mismo en Cuba a los encarcelados disidentes, es retar a un pulso al estado. La huelga de hambre, donde los diriguientes cubanos, aseguran que no dan su brazo a torcer, es una burla grosera del estado ante los derechos humanos, y la protección del bien más preciado, la vida.
Desplegada la maquinaria policial del régimen para controlar a los opositores del mismo ante los hechos acaecidos, para evitar que haya concentraciones y protestas, es un viejo truco bien conocido de los Castro. Cuando Kennedy ordenó el desembarco en bahía de Cochinos en 1961, el motivo principal que dio fracaso aquél plan, no fue otro, que Fidel ya conocía de antemano sus intenciones, e hizo una redada espectacular y sin precedentes de todos aquellos sospechosos que se podían sumar al desembarco, arrestándoles. Con ello condenando al fracaso ese proyecto. Pues no muy lejos de la anécdota histórica que acabo de mencionar, el retener a los ciudadanos que quieren mostrar su pésame, así como su rechazo y agobio pacíficamente ante la situación que sigue luchando por mantener su vida dentro de la estructura estatal, manteniendo los en casa encerrados y controlados, bajo amenaza de detención y cárcel.
Un hecho importante que no deberíamos pasar por alto, y tener en cuenta, es hasta cuándo el régimen sobrevivirá. Las imágenes de Fidel, se ofrecen al mundo con cuenta gotas, tal vez ante el temor de las autoridades, de que la Comunidad Internacional, fortifique sus sospechas, de que el viejo dirigente cubano, se le agotan las fuerzas, y si estas caen, lo más probable es que el régimen lo haga con él, ya que su hermano y heredero Raúl, es incapaz de seguir los pasos de su hermano, y esto sumado al extremos agotamiento de un pueblo que exige reformas, yo de Raúl, empezaría a buscarme destino de exilio, sino quiere correr la misma suerte que Mussolini, para cuando su hermano Fidel caiga.
Sobre lo comentado ayer, de una nueva organización panamericana, donde sólo tenga cabida las repúblicas latinoamericanas, si quiere ser efectiva y funcionar, no tiene más remedio que dotar a la Organización de un corazón que le bombee constantemente oxígeno, y este corazón no es otro que una carta inviolable y amplia de derechos humanos. Ningún estado por muy fuerte que se crea, puede reprimir unos derechos básicos de las personas, por muchas armas y estrategias que se pongan en marcha. Es evidente que unos pocos, no pueden reprimir el deseo de igualdad ante los derechos de una inmensa multitud. El régimen se agrieta y advierte de su posible derrumbamiento, y es que no puede ser para menos, cuando se trata de las libertades de todo un pueblo. Jugar a una sola carta, es arriesgar tanto, hasta el punto que te expones claramente a la perdida de todo, y Cuba ya ha apostado.