Los padres de Europa.
Lo que hoy conocemos como la Unión Europea, paso por un largo y estancado camino, que empezó con la idea de algunos políticos de alto prestigio en Europa. Hoy toca hablar de ellos, a modo de homenaje.
Así, gracias a la visión innovadora y progresista de muchos estadistas, se encontraban como figuras influyentes y resultantes, los primeros ministros de algunos países de Europa, como fue la República Federal de Alemania (RFA) con su primer ministro Konrad Adenauer, la Gran Bretaña – aunque suene a hipérbole- Winston Churchill, el ministro de Asuntos Exteriores de Italia Alcaide De Gasperi, Walter Hallstein, primer presidente de la Comisión Europea, así como Robert Schuman, que fue el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, del cual partió la idea aquél lejano 9 de mayo de 1950 de la unión entre Francia y la República Federal de Alemania, en lo que competía al acero y al carbón, la entonces conocida Comunidades Europeas del Acero y del Carbón (C.E.C.A.).
Grandes políticos, con grandes mentes y líneas profundas de reflexión hicieron posible no sólo que la democracia se asentase con seguridad, sino que se afirmase como hormigón reforzado y que a su vez se ampliase a niveles que entonces, y sin ir tan lejos, hasta hace una década era casi impensable, a lo que puedo deducir, que puede existir el fenómeno del desdoblamiento, o lo que viene a significar, que en una década, o poco más, la idea que tenemos hoy de la Unión, para entonces se habrá ampliado de una manera bastante significativa, que tal vez, deje obsoleta la actual.
Hablemos de los padres fundadores de la Unión:
Konrad Adenauer (1876-1976). Fue el primer canciller de la República Federal de Alemania (RFA) después de que esta fuera dividida primero en cuatro bloques, y después en dos, según intereses contrapuestos entre Occidente y la U.R.S.S.
Ya cuando finalizó la Gran Guerra, se convenció de que una paz duradera sólo podía alcanzarse a través de una Europa unida. Adenauer puso especial empeño en la política exterior como canciller. Uno de los logros más significativos fue la reconciliación con Francia, que se consolidó con la firma del Tratado de Amistad de 1963.
Winston Chuchil (1874-1965). Primer ministro durante la II Guerra Mundial, fue uno de los pioneros en la propuesta de la creación de unos “ Estados Unidos de Europa”. En su "Discurso para la juventud académica", pronunciado en 1946 concluía: "Existe un remedio que en pocos años podría hacer a toda Europa libre y feliz. Consiste en volver a crear la familia europea, o al menos todo lo que se pueda de ella, y dotarla de una estructura bajo la cual pueda vivir en paz, seguridad y libertad. Debemos construir una especie de Estados Unidos de Europa".
Alcaide De Gasperi ( 1881-1954). Presidente del Consejo de Ministros y ministro de Asuntos Exteriores de Italia, De Gaspieri hizo campaña activa en pro de la unidad europea. Promovió numerosas iniciativas para la fusión de Europa Occidental. Apoyó el Plan Schuman para la fundación de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero y contribuyó a desarrollar la idea de la política de defensa común europea.
Walter Hallstein ( 1901-1982). Europeo comprometido y decidido defensor de la integración europea, fue el primer Presidente de la Comisión Europea de 1958 a 1969. Dedicó su esfuerzo a impulsar la realización del Mercado Común. Su entusiasmo, su energía y su poder de convicción favorecieron la causa de la integración incluso después de su etapa como Presidente. La rapidez de la unificación durante el llamado “periodo Hallstein “ fue legendaria.
Robert Schuman ( 1886-1963). Ministro francés de Asuntos Exteriores e impulsor del germen de lo que hoy conocemos como la Unión Europea. Las primeras líneas fueron redactadas por Jean Monnet y leídas y comentadas ante la prensa por el Ministro francés de Asuntos Exteriores Robert Schuman. En su famoso discurso del 9 de mayo – hoy día de Europa- dijo: “La paz mundial no puede salvaguardarse sin unos esfuerzos creadores equiparables a los peligros que la amenazan. La contribución que una Europa organizada y viva puede aportar a la civilización es indispensable para el mantenimiento de unas relaciones pacíficas. Francia, defensora desde hace más de veinte años de una Europa unida, ha tenido siempre como objetivo esencial servir a la paz. Europa no se construyó y hubo la guerra”.