jueves, 01 de julio de 2010

Cuando ya empezaba a apoderarse de nosotros el aburrimiento, de repente, contra todo pronostico, anunciado a bombo y platillo, con hamburguesa americana y refresco popular incluido, aparece en escena, lo que nadie se esperaba, pero que ha causado un golpe bajo de efecto, que puede desorientar a aquellos que arrastrado por los medios, pensaban que era una cosa, y ha resultado ser otra.

Lo curioso de toda esta escena, digna de la filmoteca del legendario Janes Bon, han aparecido el desmantelamiento de una serie supuestamente de espías, que sin duda, estaban infiltrados en la sociedad ejemplar americana, dentro de sus barrios y gentes, y con descendencia incluida, libre de toda culpa y conocimiento. Tal vez, algún veterano, reticente a ser absorbido por el tiempo y la historia, haya rescatado de su archivo del tiempo, viejos recuerdos, que sin duda alguna, nos reportan a lo más crudo de la guerra fría, que hace unos años, estuvo a punto de resucitar. No deja de ser particular, que entre los supuestos espías secretos de Moscú, se encontrase entre ellos, una mujer hispana. Hecho importante, teniendo en cuenta, que en este momento, en los EE.UU., hay una gran lucha no oficial entre los americanos, por el crecimiento de la población iberoamericana en los estados de la Unión norteamericana. Tal vez, al lector, ni a mí mismo, este simbolismo, carezca de la más mínima importancia y atención, pero para el constante bombardeos que sufre la población estadounidense por parte de las cadenas de televisión, sumado a su enraizado patriotismo, que entre los posibles espías que está infiltrados en la sociedad, y que lo único que quieren es hacer un supuesto daño al país, en favor de un viejo enemigo como es la actual Rusia, todo hispanoamericano, tranquilamente integrado en dicha sociedad, como en la época de Reagan, se convierte en potencial sospechoso de actos de espionaje o de atentado contra la nación americana.

Puede, o no, es una suposición, sin valor ni rigor científico, que dentro de la Casa Blanca, haya alguien muy interesado en que la popularidad del actual inquilino se vea manchada. Es decir, si Obama, sale en todas las cadenas, comiéndose una estupenda y apetitosa hamburguesa con todos sus extras con el actual presidente de la Federación rusa Dmitry Medvédev , y a la mañana siguiente al comprar el diario o al ver el noticiario, los ciudadanos ven otro panorama, entonces aquí hay un choque bastante sonoro, lo calificaría yo.

Que estemos en el siglo XXI, pero no por ello, aunque la atención se haya desviado de la población negra a la hispana, que Obama sea el presidente ideal para todos. Los círculos de poder que se dan en los países llevan a estas cosas. Ser presidente no es nada fácil, y para mantenerse en el puesto, hay que saber bailar todo tipo de ritmos, sino, eres descalificado por el jurado. Tal vez, las elecciones nacionales, estén próximas en puntos claves de la nación americana, y cayendo los pilares, inevitablemente cae el techo.

Hace poco, para aliñar esta ensalada, se ha sabido que en territorio europeo, mas concretamente en Chipre, donde los poderes norteamericanos, todavía reservan una fuente importante de poder, nos han comunicado, que otro espía supuestamente ruso, fue detenido en el país como tal, por las autoridades, y que habiendo pasado a disposición judicial, y haber pagado la correspondiente fianza, este se ha marchado, sin dejar rastro.

Es sin duda una buena maniobra de despiste y de suplemento ideal para esta historia rescatada de las viejas criptas. No obstante, si se tenía la sospecha que esa persona era un verdadero espía, y teniendo en cuenta las posibilidades del pequeño estado europeo, de ser cierta la noticia, no podía ser de otra manera la fuga “ cantada” de dicho agente secreto.

De una u otra forma, no deja de ser particularmente llamativo, que en este momento, cuando las relaciones después de años de bajones y subidones entre las dos potencias del hemisferio, están en su máximo nivel de entendimiento, detrás de la cortina de la gala, aparece un invitado no esperado. Sin duda, con total conciencia o sin ella, de cara a los ciudadanos de los EE.UU., la noticia no ha hecho ninguna gracia a la mayoría, lo que podría traducirse tranquilamente, como una NO renovación de la confianza, teniendo en cuenta el ciudadano su voto prospectivo a la hora de depositar su papeleta en el colegio electoral.

¿ Llevarán esta historia de suspense a la gran pantalla?.


Publicado por Desconocido @ 17:03
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