viernes, 02 de julio de 2010

Hoy hemos conocido la noticia, que el presidente de los Estados Unidos, tiene la intención de legalizar a un número amplio de los llamados  “ sin papeles”, ciudadanos que están en el país sin permiso de residencia ni trabajo. Lo cierto es que la iniciativa en sí, es muy grata, ya que bajo esta etiqueta se encuentra un gran número de latinoamericanos, que viven desde hace décadas en el país, y que son parte ya del mismo, aunque sigan conservado su costumbre y su lengua. De igual manera, esta iniciativa, lo que viene también a corregir es el mercado de trabajo sumergido que algunas mafias y particulares se aprovechan de los inmigrantes sin papeles, para contar los por días abajos sueldos y en condiciones precarias, que no acaban declarando a la Seguridad Social.

A nadie se le debe escapar, que aunque existan personas no regularizadas, estas deben buscar un medio para subsistir, y por ello, los únicos beneficiados sean estos grupos.

El efecto llamada, yo lo descarto, porque los legisladores deben buscar la formula para filtrar los verdaderos casos que reúnen los requisitos de las personas que llevan un número significativo de años. Igualmente, una vez reguladas estas personas, vendrán a contribuir al bien estar del Estado en todos sus sentidos, y serán beneficiarios de la seguridad de las Instituciones.

El único obstáculo capaz de hacer frente a esta insólita iniciativa en los EE.UU., es que el Congreso no dé su visto bueno, como parece que va a suceder, debido a que en el mismo, hay una gran cantidad de poderosos grupos de presión, que motivan a los congresistas a votar por una u otra acción, aún siendo del mismo partido que el presidente.

Una iniciativa similar fue la que en su primera legislatura el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, desarrolló aquí en España, dando la oportunidad a miles de ciudadanos que vivían en nuestro país en situación irregular -administrativamente hablando-, y que finalmente se han podido integrar en la sociedad de manera que puedes hacer sus vidas sin temor a ser detenidas y expulsadas. Debido al Tratado de Schengen, donde todos los ciudadanos de la Unión - los firmantes- tenemos el derecho de movernos libremente por nuestro continente, llevó a las protestas conjuntas de París y Ámsterdam, que se quejaron, esgrimiendo, que aquellos entraban por la puerta de Europa ( España) y que luego, se iban repartiendo por otros estados, como los suyos. Aunque en su momento, la polémica fue fuerte, lo cierto es que ZP en su momento no buscó tal polémica ni mucho menos perjudicar a nadie, sino simplemente extender los derechos y libertades de todo ciudadano residente en el Estado.

Volviendo al tema de Obama, la política exterior, especialmente con la eterna Cuba, va cambiando tímidamente, teniendo en cuenta que su población es muy numerosa en los EE.UU., hasta el punto de haber relajado la tensión del embargo, y el interés sobre el estudio, de que ciudadanos americanos puedan viajar libremente a la isla y viceversa, una vez, que ya, como conocemos, incrementó la cantidad de dinero que los norte-americanos podían destinar a la Isla, haciendo un gran favor a la población que allí vive.

Sea una estrategia electoralista o no, lo cierto es que eso es lo de menos cuando se está hablando de personas. Lo verdaderamente valioso, no es otra cosa, que las personas que por circunstancias varias, han tenido que marchar de su país de origen a los Estados Unidos, la gran mayoría tiene un fuerte argumento, a lo que no debería cerrarseles las puertas.

Por otro lado, no hay que olvidar la polémica surgida también en uno de los estados de la Unión americana ( Por favor ver,http://elobservatorio.blogcindario.com/2010/04/00055-el-estado-sheriff.html), donde la gobernadora del estado de Arizona (EE.UU), Jan Brewer del Partido Republicano, sancionó una ley, por la cual, todo sospechoso de ser ilegal, podía ser parado y detenido en caso de carecer de documentación, así como cualquier ciudadano de Arizona, podía exigir que la policía exigiera la documentación a quien ellos tuvieran una mínima sospecha. Todo ello, provocó el enfado justificado de algunos estados iberoamericanos, como Méjico, con la ruptura de relaciones bilaterales entre ambos. A esto, le siguió, grandes manifestaciones, con pancartas en Castellano e inglés, donde los ciudadanos expresaban su completo rechazo a esta ley, al considerarla un atentado contra la dignidad de las personas y declararla de persecución clara contra los inmigrantes.

Sea como sea, la iniciativa del presidente debe ser aplaudida, aunque como la sanitaria, que iba a dar cobertura a una gran masa de ciudadanos americanos con pocos recursos, esta será otra lucha intensa, que ojalá que gane, porque ya no se trata de política en sí, sino que ganan todos, los ciudadanos en esa situación y los americanos en sí.


Publicado por Desconocido @ 20:45
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