martes, 06 de julio de 2010

Las Organizaciones Internacionales en la gestión y resolución de conflictos.

 

Las Organizaciones Internacionales en los medios de comunicación

 

Sin duda, se trata de una de las ponencias más interesantes de estos cursos de verano, ya que los medios de comunicación juegan un papel muy importante como vinculo entre las políticas y sus agentes y los ciudadanos, que la gran mayoría de ellos, se mueven por lo que los medios les hacen llegar.

En el caso de España, es de bien conocido, que comparado con otros países del entorno, como Italia, Reino Unido o Francia, así como el claro ejemplo de los Estados Unidos, España es un país que se avergüenza de su propia bandera. Y a qué es debido esto?. Según un catedrático de sociología de la comunicación que tuve el inmenso placer de conocer ayer en la cena, la bandera es un resquicio del franquismo, es decir, que lo único que se cambió fue la simbología, siendo el color el mismo, en lugar de cambiarla, como sucedió en el año 39, con la bandera de la II República, que a su vez, fue tomada prestada de la marina de Carlos III. De eso se ha hablado hoy, de como romper con esa vieja herida sobre los signos estatales. Lo cierto es que todo pasa por la educación. Si no rompemos con el pasado – que nos empiece a sonar lejano, que rompamos con la viejas raíces- nunca podremos superar este obstáculo, porque si en su momento aceptamos a la democracia en este país, deberemos aceptar la bandera como signo del estado de igual manera.

Se ha propuesto, una intervención, a mi entender bastante afortunada, como un caso piloto que se llevó en un instituto de barrio obrero Alcorcón ( Madrid) donde miembros del ejército, iban a dar diferentes charlas según la asignatura de los adolescentes. El resultado fue brillante, ya que los alumnos aprendían la materia pero desde una perspectiva del ejército, lo que fue muy valioso para la comunidad de aquél barrio, y nuevamente es donde entran los medios de comunicación, es decir, que hay que cambiar la imagen que tal vez de manera errónea se tiene en este país de nuestro ejército que lo enclavan en las viejas historias franquistas, cuando aquello es agua pasada, y lo único que quieren los militares, es que a mi modo de ver, se les reconozca el trabaja que como servidores públicos están desempeñando. Esto mismo, sin ningún tipo de problema, se lleva a cabo en otros países del entorno, como Italia, Alemania y también en los Estados Unidos.

Se ha comentado un hecho curioso, y es que cuando Zapatero ganó las elecciones en España, derrotando al Partido Popular cuando se le daba por perdido, todo se atribuyó al terrible atentado del 11-M en Madrid, pero un analista experto de medios, junto con la opinión del catedrático de sociología de la comunicación, que en España, a diferencia de los EE.UU., siempre hemos odiado la guerra en su término más preciso. No hay que olvidar, que este país ha sufrido cuatro guerras civiles, y que por ello, nunca se declinó a participar en ninguna guerra mundial, y cuando el gobierno Aznar apoyó incondicionalmente la Guerra de Iraq, contra todo criterio de la Unión y de las Naciones Unidas, España no se lo perdonó. A diferencia de los norte americanos, que tantas guerras ha participado de una u otra manera, en comparación con España, no han tenido que vivirla en casa como los españoles, sino que todas – en su totalidad- las han librado fuera.

Por lo tanto, volviendo un poco al tema que encabeza este segundo artículo de hoy, las diferentes naciones, así como inevitablemente, las organizaciones internacionales, siempre se mueven dependiendo del acercamiento o no, de las elecciones de los países que la forman. Esto es un factor muy importante a tener en cuenta, ya que si el estado se encuentra próximo a unas elecciones importantes, los resultados podrán ser de una u otra manera, sería el llamado ciclo político variable.

Desde la II Guerra Mundial, al término “ guerra” se le ha dado, a raíz de la Guerra Fría otro aire, esta vez de carácter político, que ha llevado a la confusión de las masas, en sentido que asocian ese término con destrucción. Una de las razones pueda descansar en que los medios de comunicación que son los máximos responsables a la hora de informar al ciudadano, comentan el error, que en lugar de hacer su cometido, acaben confundiendolo cada vez más, hasta el punto que a la larga se dé este tipo de problemas.

Por otro lado, también existe la polítización de ministerios. Es el caso del Ministerio de Defensa, donde hay que recordarle a la actual ministra, que esta es ministra las 24 horas del día, y que todo acto que pueda tener un claro carácter político, tiene sin duda una repercusión. Ser ministra de defensa, no es lo mismo que ser de Igualdad, Vivienda, o Sanidad, que al fin de cuentas, puedes permitirte un desliz. Ser ministra de Defensa, implica seriedad y neutralidad política, cosa que en este caso no se cumple, a raíz de la sentencia del Tribunal Constitucional por l´Estatut de Catalunya, pero que nuestra ministra, catalana o no, debe mantenerse al margen, para no crear mal estar, ya no sólo en el campo castrense, sino en el civil, tal vez tendría la ministra que tomar nota de su antecesor en el cargo y también socialista García Bargas.

Ya a modo de puntualización, decir, que los diarios que empezaron a insertar en sus páginas noticias de carácter meramente internacional a nivel de tirada nacional fueron los diarios El País y La Vanguardia. Poco después le siguió el resto, siendo el primero el que ha tenido más interés en la inserción de temas de Defensa, en cuanto al ministerio público para el conocimiento de la ciudadanía de esta Institución.

Los medios de comunicación son los que tienen la responsabilidad de hacernos llegar las noticias y gracias a ellos, es cuando conocemos las noticias que pasan el mundo, así como las diferentes organizaciones internacional que existen como su funcionamiento y el papel que tiene nuestro país en las mismas.

En el caso de guerra, hay que decir – y con esto concluyo- que debido al “miedo” que se tenían mutuamente los periodistas con el ejército, ha llevado a que hoy día aún sea más fácil que un periodista sea empotrado del ejército norteamericano, que no de nuestro ejercito, aunque poco a poco se va perdiendo esa reticencia, y se va dando carta blanca a la participación de periodistas nacionales que acompañan a nuestros soldados al exterior.

Se entiende por periodista empotrado, aquél que va junto a un ejército de un país, en una guerra, que recibe la protección de este, a cambio que el periodista publique un buen artículo o reportaje sobre dicho ejército, existiendo un filtro en los grandes, como puede ser el norteamericano. No obstante, los llamados periodistas alineados, aseguran que dichos periodistas empotrados, no son objetivos, y solo describen lo que el ejército que está incustrado quiere que se difunda a las masas, con el fin de obtener protección y permiso de grabación.


Publicado por Desconocido @ 1:03
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Publicado por Invitado
martes, 06 de julio de 2010 | 12:44

No debemos olvidar que en la guerra civil española, esa de la que ya no deberíamos acordarnos, se enfrentaron republicanos (luchaban por el gobierno legítimo) y monarquico-fascistas (los golpistas) que ganaron. No se restauró la monarquía como era de esperar hasta más de cuarenta años después y de la mano del dictador. ¿Cómo puede esa bandera representarnos a los que no eramos franquistas ni somos monárquicos?. En cuanto a la guerra parece que estamos equivocados y no debemos pensar en destrucción - al menos entiendo que usted dice eso -. ¿En que pensamos pues? ¿lanzan los bombarderos americanos chupa-chups o cheques regalo de El Corte Inglés o son bombas? ¿Un pueblo hecho migas con sus habitantes, mujeres y niños esparcidos a pedazos como elemento decorativo, no es destrucción pura y dura? Si la guerra no es detructiva, en todos sus aspectos y matices, ¿por qué ninguno de nuestros politicos escoge para sus vacaciones Afganistan o Irak?