Peligroso o no, el comunismo, tenía muchas más variantes que no sólo la que surgía de la doctrina de Moscú, en su momento. Con ello, quiero referirme claramente a la doctrina del Mariscal Tito, que siempre se llevó mal con el Poliburó y que nunca quiso hacer ningún tipo de negociación ni menos sucumbir a la doctrina de la antigua U.R.S.S. Así, el Mariscal, llevó a cabo su propia teoría del comunismo, mucho más relajada que la línea férrea de Moscú, y participó, siendo unos de sus convocantes en los denominados “ países no alineados”, que simplemente, se abstenían de participar en la guerrilla ideológica entre los dos grandes bloques de entonces.
No es tan peligroso, si tenemos seriamente en cuenta que el Mariscal Tito, mantuvo la unión indivisible de la antigua Yugoslavia. Que muerto él, las cosas empezaron a cambiar a una vertiginosa velocidad, cuyo resultado todos y cada uno de nosotros hemos sido testigos. Han corrido tristemente grandes ríos de sangre, y se han robado miles de vidas, y se ha torturado la paz, hasta el punto de asesinarla fríamente, todo por el supuesto derecho a la independencia. Señores, todo derecho revindicado a base de mancharse las manos de sangre, pierde automáticamente toda la legitimidad que supuestamente ostentaba. No hace falta que venga yo a recordarlo a nadie, porque es obvio.
En el caso de Kosovo, con su independencia unilateral de Serbia, es una clara ilegalidad y es un atentado directo, descarado y grosero contra el Derecho Internacional Público. Las Naciones Unidas, no autorizaron esta separación, por lo que toda reivindicación es cuestionada, porque ese orden pasa por la Asamblea y el Consejo, pero después de conocida la sentencia de la Alta Corte, parecen no haber encontrado tal contradicción, por lo que todo cae a favor de Kosovo.
Fue demasiado – a mi entender- precipitado, que algunos países como los EE.UU., en América, y Alemania en la Unión, reconocieran casi de facto la independencia de esa provincia, después de los infructuosos intentos de negociación que se llevaron a cabo. Países como España, Brasil, Rusia e India, no reconocen esa independencia por dos motivos clásicos. Primero, como he apuntado más arriba, las Naciones Unidas no reconocen esa independencia al no someterse al proceso que se debe seguir en este tipo de casos y al declararse unilateralmente esa independencia. Segundo y de mayor peso, descansa en que si reconocemos y en justicia, legitimamos esa declaración rupturista unilateral, contra el deseo o el consenso del resto de la población, produciéndoles un gravisimo dolo y perdida, ello crearía un aliciente sin precedentes y de peso para esas múltiples regiones en el mundo que desean alcanzar su independencia, que nada tiene que ver con el autogobierno, de manera unilateral, violando y dinamitando tanto el derecho interno como externo.
Es peligrosisimo y completamente reprochable, la actitud inmadura que demuestran algunas veces países tan importantes como los antes citados. A la hora de ejercer una brillante diplomacia, esta debe ser tan precisa, que cuando se haga un movimiento, no debe provocar un problema al resto de países, que tarde o temprano necesitarás de ellos. A veces parece completamente mentira, que la diplomacia parezca adormilada en lugar de atenta a los conflictos que nos ha estallado en plena cara.
Después de la sentencia, el vicepresidente estadounidense Joe Biden llamó al presidente Boris Tadic para reiterar el apoyo absoluto de la Casa Blanca al Estado kosovar. Biden le pidió a los serbios que trabajen junto al gobierno kosovar para resolver los problemas "prácticos" entre las dos naciones.
En cuanto a la Unión, ha hecho una declaración pública donde se afirma: La Unión está preparada para facilitar un proceso de diálogo entre Pristina y Belgrado. Este diálogo sería para promover la cooperación, conseguir progresar en el camino hacia Europa y mejorar la vida de la gente. El proceso de diálogo en sí mismo sería un factor de paz, seguridad y estabilidad en la región", dice Ashton, en un texto pactado por los Veintisiete e ideado en Madrid. "El futuro de Serbia está en la Unión. El futuro de Kosovo está igualmente en la Unión.
España ha defendido en audiencia publica ante citada Corte que la independencia fue y es un acto ilegal, reprochable y completamente rechazable. Estoy con España, a la hora de defender que dentro del proceso de negociación, debemos someternos y respetar las reglas de juego, de dialogo, de regateo. Lo que no podemos y nuca debemos hacer, es que cuando algo no nos guste, recurrir al derecho de albedrío, y hacer lo que nos venga en gana, violando descaradamente el derecho internacional, porque cuya única y clara consecuencia que se puede desprender, es que se tome por buena la burla del derecho y de las normas de carácter internacional que regulan nuestras relaciones, y eso simplemente invita al caos y a la anarquía, y desaparición de toda regla y filtro.
Posible precedente después de este fallo: Conseguirlo será difícil porque la decisión de la Corte de Justicia de Naciones Unidas de considerar legal la declaración unilateral de independencia kosovar puede establecer un precedente para España y otros países con movimientos independentistas.
La Corte Internacional de Justicia (CIJ) se pronunció sobre la declaración de autonomía en 2008 de la antigua provincia serbia de mayoría albanesa y que España no reconoce por considerar que viola la soberanía de los Estados según Naciones Unidas.
En la lectura de la opinión no vinculante de la corte, su presidente, el japonés Hisashi Owada, aseguró que la declaración unilateral del Parlamento de Prístina "no violó ninguna ley vigente a nivel internacional"." En una frase crucial para otros secesionistas, el tribunal de la ONU dice que "la legislación internacional no contiene ninguna prohibición aplicable de la declaración de independencia".
Finalmente cuando la ONU ha demostrado ser reiteradamente ineficaz, resulta que sale ahora un una sentencia no unánime, que lo único que viene a dar es espectativas y aliento de revolución y éxito a algunas regiones del mundo, lo que se traduce en un verdadero estado de preocupación y de alarma.
Mas vale que desmantelemos el magnifico edificio de la ONU, y que lo vendamos a pedazos como souvenir, y con el dinero recaudado, arreglemos los problemas del mundo, porque las Naciones Unidas,. Parecen ir contra corriente con las necesidades de paz y de entendimiento que actualmente se necesitan.