miércoles, 28 de julio de 2010

Sobre el caso que hoy me preocupa acerca de la presunta filtración que se ha hecho por parte de un miembro del Ejército de los EE.UU., a la prensa sobre documentos clasificados secretos de la guerra en Afganistán, todo apunta a que fue un joven informático del ejército, que cuenta con sólo 22 años de edad, y que era el mejor de su promoción. Al parecer el joven, se sintió motivado a la hora de copiar hasta 25 mil documentos, de los que sólo pudo filtrar unos 15 mil. Todos los documentos iban a la página Wikileaks (- su dirección española- wikileaks.org/wiki/Wikileaks/es) que es una variante de Wikipedia, donde se publican documentos secretos y actos de carácter público que se quieran denunciar demanera anónima pero bajo constaste.

wikileaks

El militar norteamericano, fue detenido hace un mes, porque todas las investigaciones apuntan hacia él.

Con lo que respecta a mi análisis-opinión de hoy, decir, que desde que Europa cediera su papel mundial a los EE.UU., es decir, desde 1950, no ha pasado un solo día donde los norteamericanos no se hayan vistos implicados en algún conflicto bélico en el exterior.

Lejos quedan aquellas largas e intensas manifestaciones, primero convocadas por esa etnia urbana, los hippies, y posteriormente siendo apoyada por un amplio margen de la población civil y de los veteranos de guerra, para lo que la guerra de Vietnam supuso.

Es un hecho importante, no solo que internet haya abierto las puertas a miles de personas para que las informaciones puedan llegar a tiempo real y de primera mano, de manera sencilla y gratuita, sino que es torpedo que rompe contra todo muro de contención que quiera manipular o bien ocultarla información o la verdad, que el pueblo, en ultima instancia, siempre tiene el derecho natural a conocerla.

Ha venido a ser ahora en Afganistán, pero ya empezó con la guerra de Iraq, donde la mayor parte de los ciudadanos, rechazaron de plano esa guerra y su justificación dudosa para comenzarla. El régimen, del entonces presidente Bush Junior, en colaboración directa y estrecha con el cuarto poder, consiguió que las imágenes duras, como bombardeos así como la continua llegada de féretros a las bases americanas nunca fuera noticia y que todo lo que se relataba o se emitía en las televisiones, correspondía a exitos del ejército en aquel conflicto.

Aunque en todo manual de buen gobierno, es su primera línea, subrayado y en negrita, se recomienda siempre negar toda evidencia delante de las masas, no es menos cierto, creo yo, que este escándalo que hoy salpica de lleno al ejército, le viene de "perlas" a la Administración Obama, por tres motivos claros. Primero, porque hay que acabar con la guerra en Afganistán de una manera limpia, es decir, que sean los americanos que la den por concluida, traspasen el poder, mantengan unas cuantas bases, y se vayan mostrando una sonrisa que acabe generando confianza en el pueblo norteamericano. Segunda, el Estado no puede seguir costeando una guerra que está desfasando todo presupuesto que se haya podido calcular, tanto a nivel financiero como a nivel de vidas humanas, de soldados en su mayor procedencia de hijos de inmigrantes, y muchos de ellos, de emigrantes sin papeles, cuyos hijos están defendiendo la bandera americana, porque dudo que algunos de ellos, sepan el motivo real de su permanencia en aquel país. Un tercer punto, y este es que el foco de atención, se ha desviado un poco a la izquierda, es decir a Irán, que sin duda, después de las fuerte presiones de embargos económicos por parte del tripartito, es decir, la Unión -cuya presión es mayor que ninguna-, los EE.UU., y la O.N.U., es imposible mantener un nuevo frente, lo que supondría un desfase, teniendo en cuenta que los EE.UU., mantienen tropas y armamentos en otros conflictos donde actúan bajo otra bandera, como puede ser el caso de la O.T.A.N.

periodicos

En definitiva, qué mejor manera de acabar con una guerra que nadie entiende, que se alarga excesivamente en el tiempo, y que ya no importa a nadie y empieza a incomodar allí donde se recuerda. Lo mejor, es usar al mejor aliado del Estado, es decir, el cuarto poder, como ha sucedido, ya que Wikileaks, ha compartido dicha información, que aunque no es toda, es un pellizco, con dos diarios norteamericanos y con uno europeo, referente del resto del continente. Infiltrando la información a la opinión pública, así como a la opinión periférica, se consigue crear una presión, justo la necesaria, que es la que necesita el Estado, para de esa manera, obrar legitimadamente para acabar con este costoso e infructuosos conflicto, y salir no solo victorioso del mismo, sino prepararse para trasladarse a penas unos kilómetros más.

Desde luego, a veces, sorprende lo meticulosamente que está todo estudiado para que nadie se percate de ello.

Buenas noches.


Publicado por Sioncitto @ 0:40
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