Ya hace unos meses del conflicto entre la flotilla solidaria y el Estado de Israel. Entonces recuerdo que estaba en periodo de exámenes y que ese mismo día después de colgar una nota extraordinaria en este blog ( por favor ver; http://elobservatorio.blogcindario.com/2010/06/00076-nota-extraordinaria-por-periodo-de-examenes-iii.html ) me llamó un amigo que normalmente no lo hace porque nunca tiene saldo en su móvil. Lo primero que hizo es recriminarme mi apoyo a Israel. Yo le contesté, de lo que los medios nos hacen llegar, qué hay de verdad pura en ellos, porque ni tú ni yo hemos estado ahí para verlo... decidí ir contra corriente, es decir, no alinearme con la mayoría que sin preguntar, condenaba a Israel, como parte de un protocolo no escrito, pero que el guion exige o uno u otro bando.
Ante el azote descarado que traducido a la más severa burla que el cuarto poder ofrecía a modo de insulto intelectual a las masas, abracé el nacimiento de una nueva línea periodística, es decir, lo que se autoproclamarían “los no alineados” que vendrían a desmantelar la verdades y mentiras de los medios ya establecidos. No obstante, como todo buen principio, este siempre es sano y puro, pero el mundo donde vivimos acaba corrompiendo hasta el más sano, y no dudo que medios como ATTAC España y Kaosenlared, ya no sean tan no alineados como presumen ser. Digo esto, porque en sus artículos que publicaron donde se pusieron "morados" atacando al Estado de Israel, omitieron intencionadamente o no, muchos datos.
Para empezar, con la declaración incumplida de Belfour de 1917, que venía a reparar la expulsión que siglos antes había sufrido el pueblo judío por parte de los Romanos. La historia le siguió cuando Hitler, necesitado de un enemigo, declaró la guerra al pueblo judío dispersado por Europa, acusándole de los males de su nación. Casi todas las fronteras del mundo, excepto República Dominicana y Palestina, se cerraron. En el caso de Palestina, esta triplicó su población hebrea, pero la connivencia entre árabes y judíos era y fue pacífica - como no podía ser de otro modo-. Reino Unido, prometió al pueblo judío un Estado, pero se lo hizo porque tenía intereses en ese pueblo, es decir, necesitaba de sus gentes para alistarlas en su ejército, y mandarlas en el norte de África, aprovechando que esa gente hablaba perfectamente árabe, para hacer frente al III Reich en aquella zona. Vencido el enemigo común, Londres estimó que los judíos ya no eran sus aliados, sino una carga e hizo todo lo posible para evitar cumplir su promesa, la creación del Estado de Israel, salvaguardando sus intereses políticos futuros con la comunidad árabe, donde descansaban mayores intereses. Para entonces, unos 300.000 judíos que estaban en campos de desplazados, se manifestaron para solicitar permiso de entrada en Palestina, lo mismo se hicieron los judíos de Tel Aviv que se manifestaron reclamando la vuelta de los superviviente del Holocausto, pero los ingleses no quisieron escucharles, y el secreto grupo extremista clandestino Irgún, hizo detonar una bomba en junio de 1946 en el Hotel Rey David de Jerusalén, sede oficial del ejército británico en Palestina, causando 97 muertos. Gran Bretaña los buscó, y a muchos de ellos, los ejecutó. Para entonces las relaciones entre judíos e ingleses se volvieron tensas, hasta el punto de adquirir la desvergüenza más grande y humillante para el ser humano, pisoteando todo derecho natural. Cerró el puerto de Palestina, y cuando llegó el Barco de refugiados Exodus, no dejó desembarcar a todas aquellas personas - unas 4.500 - que procedían de un campo de concentración nazi, obligandoles de nuevo, a volver al mismo, es decir, al horror de donde habían escapado y sobrevivido.

Finalmente la O.N.U., en un gesto único, autorizó mediante votación el 29 de noviembre de 1947, con el voto positivo de EE.UU., y de la U.R.S.S., y la abstención de Argentina, y voto en contra de Afganistán, con un resultado final de 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones, que Palestina debía dividirse en dos Estados. ¿ Qué pasó apartir de aquí?. Muchos palestinos, estaban completamente de acuerdo con dicha partición, porque eran dos pueblos hermanos que convivían en perfecta armonía. De hecho, el pueblo de Palestina, prefería vivir en el lado de Israel, bajo dominio judío que no bajo dominio británico. Pero la clave de la desestabilización, y en consecuencia de una larga y dilatada lista de conflictos, guerras y desentendimientos, que ha llevado a las masas a postularse sin preguntar por uno de los bandos, radica en que el mundo árabe, en su mayoría, nunca estuvo de acuerdo en la creación de un estado judío, y desde su idealización, pusieron todos sus medios para impedirlo. De hecho, cuando salió el último soldado inglés de Palestina, ya en la misma frontera egipcia, estaba preparado un enorme ejército dispuesto a entrar en Palestina. La orden, curiosamente, jamás llegó. El pueblo de Israel, que había heredado desierto, lo fertilizó hasta el punto de hacerlo habitable. Superada la tortura del Holocausto, ahora le quedaba una gran lucha por delante. Siria, Iraq, Trasjordania y Egipto declaraban la guerra al naciente estado y empezaron a machacar a la población judía, que no voy a ser hipócrita, y los judíos hicieron lo propio con la población palestina. En toda guerra se hace eso. Bien, Ante tal magno ejército de coalición, ¿ cuál fue el punto que abocó al fracaso mas rotundo?. Pues uno muy sencillo, que los medios no alineados parecen olvidar. Palestina era el pueblo pobre árabe, y nadie los quería ni les quieren, solo lo usaron de coartada para acabar con los judíos. El hecho es que cada estado, Trasjordania y Egipto principalmente, buscaban su propio interés en la región, así que el objetivo estaba dividido según la recompensa que esperaba recibir cada uno, eso les condenó al fracaso y a la primera victoria del ejército hebreo, formado entonces, por milicias de ciudadanos que lo único que buscaban, eran vivir en paz. Otro dato que parecen olvidar ATTAC España y otro medios no alienados, es que acabada la guerra, sí, Israel ocupó parte de Palestina, como lo han hecho otros estados en las mismas circunstancias, pese a la prohibición de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, pero precisamente, lo que decían llamarse salvadores, Egipto y Trasjordania, también ocuparon parte del territorio Palestino, obligandoles a esta pobres gentes, adesplazarse a el Líbano, donde eran deportadas a campos de refugiados, y donde entre la población del Líbano, se les rechaza completamente, ya que no se les quiere, y esto es una verdad como un templo, que todo el mundo parece omitir. A la población palestina, se les da un permiso de permanecía temporal en el Líbano, pero se les prohíbe trabajar, entrar en la Administración, adquirir propiedades o bienes inmuebles, casarse con un libanés o mezclarse con la sociedad libanesa. Bueno, teniendo en cuenta, que el Líbano es uno de los países más activos a la hora de luchar contra el Estado de Israel, ¿no son paradójicos estos últimos datos?. O falla algo, o es que tenemos un peligroso exceso de hipocresía.
Por otro lado, y volviendo al tema de la flotilla, yo me enfadé, porque siempre estamos hablando de lo mismo, nos encasillamos en un punto y nos negamos descaradamente a salir del mismo, para darnos cuenta que el resto del mundo también existe, y que está ahí pidiendo y suplicando nuestra ayuda. Pero nadie parece darse cuenta de ello. Me parece muy bien que seamos solidarios con el pueblo de Palestina, donde yo soy el primero, pero no usaré ese apoyo de manera demagogica. También hay que tener presente, como hacía constar en mi nota extraordinaria, que hay otro pueblo refugiado, que no recibe ninguna flotilla por ningún medio, y son tan personas como el resto. Nadie ataca a Marruecos, por su excesiva mano dura contra la población saharaui, y por supuesto, nadie se acuerda ni menciona, que en Yibuti, según han comentado los observadores de la Unión Europea, las calles apestan a putrefacción, es decir, que las personas se mueren y se descomponen en medio de la calle, y que pese a que el Mar rojo está blindado en cada metro cuadrado por un barco de guerra de alguna nación internacional, los piratas se lanzan al mar en busca de un pesquero que apresar, pese al peligro que hoy supone eso, porque el riesgo es menor, teniendo en cuenta que en Somalía, van a moriri gualmente de hambre, porque a nadie se les ha ocurrido mandar ninguna flota solidaria.
Se nos debería caer la cara de vergüenza a la hora de postularnos alegremente, sin estar debidamente informados, atacando a un pueblo, por algo, que no tenemos autoridad moral de juzgar y juzgamos alegremente.