Las mejores tropas de los Talibán era los miles de combatientes de los campos de entrenamiento, odiados profundamente por la Alianza del Norte, y ahora, se vengaron de los combatientes extranjeros, como los paquistaníes.
Los EE.UU., creían que estos hombres eran terroristas de Al-Qaeda, y la Alianza del Norte no hizo nada por desengañarlos, porque los estadounidenses les pagaban por cada prisionero que entregaban, pero la mayoría de estos combatientes nunca habían tenido nada que ver con Bin Laden o el terrorismo internacional. Tanto ellos como los Talibán eran nacionalistas radicales que querían crear sociedades islamistas en sus propios territorios. Pero ahora, o eran eliminados o eran llevados a Guantánamo ( Cuba), y el islamismo como movimiento organizado para cambiar el mundo musulmán. Fue arrasado en Afganistán. Pero cuando desapareció, fue rápidamente remplazado por fantasías aún más extravagantes, a cerca del poder y del alcance de la red internacional de Al-Qaeda.
En diciembre, la Alianza del Norte les dijo a los norteamericanos que Bin Laden estaba escondido en las montañas de Tora Bora. Estaban convencidos de que habían descubierto el centro neurálgico de sus operaciones. Los EUA, bombardearon las montañas de Tora Bora durante varios días, con las armas más poderosas que contaban en aquél momento. A la Alianza del Norte, por el “ chivatazo” se les pagó más de un millón de $ de los contribuyentes, y ahora sus combatientes partían hacían las montañas a asaltar la fortaleza de Bin Laden, y regresar con los terroristas de Al-Qaeda y sus lideres.

Al igual que sucediera en la década de los 90, con la I Guerra del Golfo, a Bin Laden, también se le ideó una fantasía sobre el búnker muy similar al que se creía que tenía Saddan Hussein. El supuesto búnker impenetrable de Ossama Bin Laden en las montañas de Tora Bora, tenía – dijeron los medios de comunicación norteamericanos- más de cinco pisos subterráneos, estaban a prueba de bombas, de materiales químicos o biológicos, tenían varias salas, un satélite propio, y todas las comodidades de una pequeña ciudad. Pero la realidad vendría a desvelar otra parte de este intrigante capítulo, lo que allí encontraron en lugar del magnifico búnker, fueron una pocas cuevas pequeñas, que o bien estaban vacías o habían sido usadas para almacenar municiones. No había ningún sistema de Búnker subterráneo, ni túneles secretos. Dicha fortaleza jamás existió.
La alianza del Norte sí presentó a algunos prisioneros que eran combatientes de Al Qaeda, pero no había ninguna prueba de ello, aunque sí existía el rumor de que la Alianza del Norte siempre estaba raptando a cualquier que pareciera un árabe y lo vendían a el ejército estadounidense por más dinero.
Ahora, los norteamericanos empezaron a registrar todas las cuevas en todas las montañas del Este de Afganistán en busca de la red oculta de Al-Qaeda, pero donde fuera que buscasen, allí no había nadie ni nada. Parecía que Al- Qaeda había desperecido completamente como un fantasma, pero entonces, llegaron los británicos a ayudar. Estaban convencidos de que ellos podían dar caza a Al-Qaeda debido a su experiencia única, según decían, que adquirieron al frente de la lucha contra el terrorismo del I.R.A. Auténtico. Podían tener éxito donde otros habían fallado. La búsqueda de los Talibán de Al-Qaeda continuaba. Pero la terrible verdad que les acechaba era que allí no habían nadie, porque al-Qaeda como organización terrorista internacional no existía. En algo más de un mes, los británicos, ni dispararon una sola bala, ni detuvieron a nadie. ¡ No había a quien hacerlo!.
Los ataques contra los EE.UU., habían sido planeados por un pequeño grupo que se había reunido en torno a Bin Laden a finales de la década de los 90. Lo que les unió fue una idea: una interpretación extrema del islamismo desarrollada por Zawahiri.
Con la invasión por parte de EE.UU., ese grupo había sido destruido, asesinado o dispersado, por lo que, lo único que quedó fue la idea, y el verdadero peligro era la forma en que esa idea podía inspirar agrupos e individuos al rededor del mundo, que no tenían ninguna relación entre sí.
Al buscar a una organización, los norteamericanos, y los británicos, estaban persiguiendo a un enemigo fantasma y omitían la verdadera amenaza.
Pero ahora los neoconservadores de Washington estaban cada vez más atados a esta fantasía, y a continuación se dispusieron a desvelar la red en los mismos EE.UU. El gobierno, salió a buscar a la organización de Al-Qaeda dentro de su propio país. Miles de ciudadanos fueron detenidos, pues todas las ramas de la Ley y del ejército, se les indicó que se estaba buscando a terroristas. Poco a poco, la Administración Bush encontró la red: una serie de células ocultas en ciudades de toda la nación. Las llamaron “ Células dormidas”, y decidieron que estaban esperando para atacar suelo americano. Pero en realidad hay muy pocas evidencias de que ningún detenido haya tenido algo que ver con integristas terroristas. Una vez más, los EE.UU., estaban persiguiendo a un enemigo fantasma. Lo curioso de esta búsqueda, es que se enfocaba principalmente en ciudades periféricas o muy pobres de los EE.UU., como Lackawanna en Búfalo (Nueva York), con altos niveles de violencia o crimen, pasaban a ser sospechosas de ser “células dormidas” de Al-Qaeda , en territorio americano, hubiese en ellas o no, musulmanes viviendo.
Pero las pruebas de todos los casos de “ células dormidas” son débiles y a menudo muy extrañas. Como el caso de Detroit, otra de las ciudades bajo sospecha, donde cuatro jóvenes árabes fueron detenidos bajo sospecha de ser miembros de una “ célula dormida” de Al-Qaeda, habían sido acusados por otro inmigrante árabe, llamado Hmimssa, que era una buscado ladrón “ de poca monta” que en su último golpe fue pillado in fraganti. Para rebajar sus múltiples cargos, se le presentó la oferta de que si declaraba en contra de aquellos muchachos, sus cargos quedarían en unos cuantos meses de prisión y quedaría libre. Pero la prueba que presentó el fiscal contra aquellos chicos, era una cinta de lo más corriente, que cualquier turista hace en sus viajes. En ella se veía un viaje a Disneyland, donde se comentaba todo protocolo de cualquier visitante de un parque temático del tipo. Pero el gobierno había descubierto que la cinta contenía un propósito oculto y siniestro. El joven que filmaba, había grabado una escena de unos contenedores repletos de basura que se acumulaban y acto seguido una impresionante cola de gente para subir a una de las atracciones más populares del parque – como pasa en todo parque del este tipo-. Pero el gobierno estaba convencido de que aquella cinta estaba llena de mensajes ocultos. La basura y la gente, representaba que el pueblo norteamericano no valía nada, y debía ser desechado – según afirmaron en su análisis- y que la grabación tanto del parque, como de los componentes y su estructura, eran para fijar objetivos para atentar contra la industria y el sueño americano.
Una breve toma de un árbol fuera de la habitación del hotel por el cámara del grupo, fue utilizado por el gobierno para decir que estaban indicando donde ubicar a un francotirador para atacar a los conductores que circulaban por la autopista del fondo. Pero la cámara se quedó funcionando por descuido de los chicos, lo que se interpretó que en realidad era un terrorista que calculaba en secreto las distancias para mostrarles a otros donde colocar una bomba.
El gobierno también dijo que la célula de Detroit estaba planeando atacar bases militares estadounidenses en todo el mundo. Nuevamente, encontraron evidencias ocultas de esto en una agenda que descubrieron los investigadores bajo el sofá de la casa de Detroit. Esa agenda, simplemente estaban escritas dos páginas. En la de la derecha, estaban unos garabatos, entre flechas y líneas verticales, y otros dibujitos insignificantes. Pero lo que parecían garabatos en realidad eran, dijeron los expertos, un macabro plan para atacar una base de los EUA en Turquía. Ya que se asimilaba a la estructura de la base aérea de los EE.UU., en ese país, y cuyos objetivos serían los aviones espías. El garabato de abajo del todo, sería un búnker que los muchachos iban a construir en la línea justo donde empezaba la base aérea, y las líneas verticales, eran los disparos para matar a los militares con el fin de llegar a los aparatos e inmolarse en su interior para destruirlos.
Pero se descubrió que los dibujos de la agenda, en realidad habían sido obra de un perturbado. Eran las fantasías de un yemení que se creía que era ministro de Defensa de todo Medio Oriente. Él, se había suicidado un año antes de que cualquiera de los acusados llegara a Detroit, dejando la agenda debajo del sofá de la casa. A pesar de ésto, dosde los acusados fueron encontrados culpables, pero entonces, el único testigo que tenía el fiscal, Hmimssa, le contó a dos compañeros de chabolo ( celda) que había inventado toda aquella historia fantástica para conseguir que le redujeran los cargos que contra él pesaban. Las condenas por terrorismo fueron anuladas por el juez de la causa, pero fueron proclamados por el presidente Bush como el primer éxito en la guerra contra el terrorismo en casa.