Sé que muchos de mis compañeros de clase se aburren en la clase de historia, pero es que mi profesor, está cargado de razón cuando argumenta que para entender hoy la situación política, hay que tener unos mínimos conocimientos de historia contemporánea.
Digo todo esto, porque da la impresión que sino volvemos, nos acercamos – al menos- al un mundo bipolarizado como el que vivieron nuestros padres e incluso mucho de nosotros.
Ya no está la Unión
Soviética, ni los comunistas, quitado del comunismo puro que se vive
en Corea del Norte, ya que el de Cuba, cada día está más
agrietado. Había que buscar un sustituto desesperadamente, y ese
era, como se ha visto hasta ahora, un enemigo fantasma, el terrorismo
internacional islámico.
El hecho es, que aprovechando la situación histórica, y de aquí, que sea no sólo tan importante sino tan interesante la misma, se desprende de las guerras que se han vividos entre los dos gigantes asiáticos del momento, China e India. No hay que olvidar que la primera, es el país más poblado del mundo, pero que la segunda, con 1.200 millones de habitantes, le está pisando los pies, ya no sólo en el campo demográfico, sino en el industrial, donde la India está alcanzando unas cuotas de desarrollo muy amplias. La India, desde el primer momento siempre apoyó al pueblo del Tibet, lo que acabó afianzando la enemistad con Pekin.
Obama, que busca un aliado con el cual poder hacer barricada al emergente y peligroso Dragón chino, ve en Nueva Delhi la oportunidad brillante. De su Parlamento federal, ha salido ampliamente aplaudido, no sólo por la inversión que los EE.UU., van a llevar a cabo en ese país asiático, más de 7.000 millones de dólares, sino porque India a escuchado de boca de los americanos, algo que siempre había soñado, formar parte del Consejo Permanente de Naciones Unidas.
La ONU, que mucho omiten, que fue el nuevo escenario superada la II Guerra Mundial, está compuesta por cinco potencias permanentes, que fueron básicamente las que ganaron la guerra, excepto China, que fue invitada a entrar. El hecho es que la entrada de la India, sería un contrapeso al poder que en estos momentos está engullendo China, pero según el poder del los “ cinco grandes” como se le conoce al Consejo Permanente, cada uno de ellos, tiene poder de veto, lo que paraliza toda decisión – de principio-, lo que el sueño indio no estaría tan claro, ya que lo más probable es que China, vete su ingreso como miembro permanente. Aún siendo así, ahí nos podemos dar cuenta, de como una vieja institución como es las Naciones Unidas, está regida por unos pocos, lo que la hace prácticamente inservible.
Democratizarla de alguna
manera, como desean los demócratas cosmopolitas, es lo que se
intenta tímidamente sin éxito. El hecho es que Obama, va
repartiendo buenas palabras allí donde va, ya que está gira
asiática le llevará no solo por India, sino hoy ya en Yakarta (
Indonesia) donde paso una década de su infancia, posteriormente a
otro resquicio de la II Guerra Mundial y Guerra Fría; Corea del Sur
y finalmente a Japón, que es hoy una gran potencia, gracias a la
ocupación norteamericana después de esa misma guerra. A propósito
de Tokio, Japón también está en la lista de candidatos de EE.UU,
para acceder a un puesto permanente, así como la siempre
reivindicativa Alemania, que es uno de los países que más fondos
aporta a la Institución, como de Brasil.
El hecho, es que este
jueves, en Seul, comienza la cumbre del G- 20, donde España aseguró
que ingresaría pero de momento no lo ha hecho y no creo que lo vaya
a hacer a corto plazo, excusándose en la crisis. India sí es
miembro, y gracias al apoyo de los EE.UU., lo que le ha llevado a ser
un aliado, que sin duda, será una linea de alta tensión teniendo en
cuenta las relaciones con China que cada vez son más raquíticas.
Del tema de Pakistán, el otro gran aliado de Obama, pero gran
enemigo de India por el conflicto histórico de la zona de Cachemira,
los EE.UU., han pasado de cuchillas, para no hacer demasiado ruido.
Ante la reunión intergubernamental de este jueves, y ante las sospechas de que Washington está buscando aliados contra Pekin, estos han amenazado con la devaluación aún más de su moneda, lo que acaba perjudicando a la exportaciones americanas, al resultar más caras. Por su parte los EE.UU., han empezado a hacer lo mismo de manera más camuflada, aunque está claro que su mano es la que está tras de estos pasos. Una vez más insisto, que en la guerra de a ver quien tiene más capacidad para adelgazar a su moneda, puede ser tomada como una invitación perversa de otros estados, a sumarse al juego, lo que finalmente, podría crear una crisis económica y financiera sin precedentes, peor de la que estamos saliendo en estos momentos, lo que daría un bautismo oficial a la nueva cara de la guerra fría, pero con actores secundarios nuevos.
Sin duda, Rusia juega un
papel segundón en esta toma de la película, y potencias hasta el
momento clasificada como el Tercer Mundo ( siendo EE.UU., el primero,
y la extinta U.R,S.S., el segundo), hoy tienen un papel importante lo
que les puede llevar a remplazar a los antiguos actores, sin que se
repita esta vez, la línea de países o actores no alineados, que
tanta curiosidad despertó en su momento.
Desechado el comunismo, como enemigo a abatir, envejecida la fantasía del terrorismo global, la nueva apuesta que puede ir cobrando mayor fuerza, aunque suene disparatado, es la guerra que se dé entre el catolicismo versus confusionismo, donde EE.UU., será el defensor de la fe católica y el enemigo a derrotar sea China con su otra fe.