viernes, 12 de noviembre de 2010

Muchos de nosotros, nos estaremos preguntando dos cosas estos días. La primera, el por qué de una nueva reunión del G-20 y no del G-7 ( + Rusia) y la segunda, por qué en Seúl, si Corea del Sur, hasta hace nada era un país en vías de desarrollo.

Bien, para entenderlo, antes hay que hacer referencia a la teoría del “ filtro de aceite”. Como un claro ejemplo, tenemos un automóvil, el cual tiene un medidor de aceite, que nos indica que el nivel del mismo tiene que estar entre dos puntos, uno máximo y otro mínimo. Si el coche no llega a ese mínimo, el motor “ peta” al igual que si el aceite excede ese máximo.

Bien, la economía mundial ha estado movida por ese filtro. Desde el Plan Marshall, con la excusa de la reconstrucción de la Europa azotada por los regímenes fascistas, EE.UU., rompió lo que se vino a llamar la doctrina Monroe o “ aislacionismo”, por una abertura amplia al mundo entero. La fabrica de hacer dinero en los EE.UU., trabajaba al destajo, hasta el punto de echar humo. Los americanos bañaron Europa con sus billetes verdes, los cuales, según las leyes federales de entonces, eran equivalente al precio oro legal de entonces, el denominado Bretton Woods.

fedLos americanos hacían un negocio redondo, primero porque presentaban miles de millones de dólares recién salidos del horno, y por otro lado, hipotecaban de arriba a bajo a Europa, lo que le hacia posicionarse en primer nivel, desbancando a Europa ( Gran Bretaña y Francia) de esos primeros puestos.

La explicación de por qué esta reunión en Seúl, hay que remontarse a 1971. Hasta entonces casi en los billetes de dólar de alguna manera se podía leer “ In Gold we trust”. Era todo perfecto, porque se basaba en la confianza de los Estados y sus reservas. Un día, un señor x, se levantó de madrugada, abrió su maletín, miró sus dólares, y llegó a la conclusión de que aquél papel no valía absolutamente nada. Como en los billetes ponía que era equivalente a tantos gramos ( onzas) de oro, y que estos eran cambiables en la Reserva Federal, aquél señor x, se dirigió a la mañana siguiente a cambiar sus dólares por su equivalencia en oro. Cuando llegó allí, vio que no era el único, y que había una nutrida cola de personas esperando para lo mismo. Y al día siguiente la cola era aún mayor, y todavía más larga en los sucesivos días. Alarmado el Jefe de la reserva, avisó al Presidente, que en aquél entonces era Nixon. El presidente tuvo que interrumpir su fin de semana y dar una charla televisiva a la nación y al resto del mundo en el cual pedía calma, y anunciaba que el dólar dejaba de equipararse al oro, por lo cual desde aquél día el cambio ya dejaba de existir. Había muerto Bretton Woods. A modo gracioso, se dice, que Nixón borró la “l” del mensaje en los billetes de dólares, convirtiéndolo en “ In God we trust”. Entonces se vivió una trasformación, se pasó del “ dinero metálico” porque su equivalente era en oro, al “ dinero fiduciario” es decir, dinero depositario de fe – en el sentido que aceptamos que ese dinero es equivalente a un poder adquisitivo sin trampas-.

banco de chinaDesde 1971, no hay un sistema monetario, y desde entonces se celebran las reuniones periódicas, primero por lo que fue el G-7 + Rusia y finalmente en lo que se ha ido convirtiendo el G-20 ( G-21, si España cumple su promesa para con sus ciudadanos de entrar en el grupo, y no ser un mero invitado en cada ocasión). El cambio de un grupo a otro, fue que con la globalización y el cambio que se está dando, no tenía sentido dejar a China, India o Brasil fuera del saco, teniendo en cuenta que son potencias emergentes, o en el caso de China, que ya ha desbancado, primero a Alemania en el tercer puesto, y hace relativamente poco a Japón en el segundo, que llegará a ser la primera potencia mundial, desbancando así a los EE.UU., que están temerosos de desprenderse de su butaca caliente, lo que sin duda llevará a los que muchos apostamos por lo que será un resurrección de la Guerra Fría, entre diferentes actores.

El hecho descansa ya no sólo en el importante dato que es 1971, sino en otros dos. El primero que fue el motor del segundo, fue el año 1999, donde Europa acordaba crear una moneda única, primero llamado ECU y finalmente desechada por los alemanes, porque les sonaba a “ vaca” la llamaron Euro. Entraría en vigor físico el 1 de enero de 2002.

bceEl segundo dato, que se apoya en este primero, fue los dos grandes productores de petróleo. Iraq, encabezado por Saddan Hussein, desechó la venta de su “ oro negro” por dólares, teniendo en cuenta su odio manifiesto hacia los EE.UU., y acabó adoptando el euro como moneda de compra. Seguidamente, Hugo Chávez en Venezuela hizo lo propio y sólo quiso comerciar en Euros. Al estar el Euro tan fuerte, lo que hizo fue, que en poco tiempo vendiera menos petróleo, pero ganase más dinero. Automáticamente, esta fiebre corrió el mundo del petróleo, y la OPEC convocó una reunión urgente en su sede de Viena, para debatir sobre el cambio de moneda.

Los EE.UU., alarmados, ya que eso provocaría un retroceso de su moneda y la vuelta de la misma hacia sus orígenes, lo que provocaría una inflación bestial, que hundiría a la economía de un solo golpe, consiguió in extremis detener dicho cambio. Para ello, provocó lo que puede llamarse una de las consecuencias de la guerra de Iraq. Es decir, una guerra preventiva, para controlar no sólo una zona estratégica, y rica en recursos naturales, sino la bomba atómica financiera, el dólar.

El dólar para que EE.UU., sea fuerte, debe salir de sus fronteras, porque si vuelve la inflación ( que sería que a mayor volumen de dinero, los precios suben y este, pierde valor) se dispararía y hundiría la economía. De aquí el miedo de los americanos por los chinos, ya que estos últimos tienen una reserva de dos billones – en Europa billones son cifras de 12 ceros y en el mundo anglosajón y latinoaméricano, son cifras de 9 ceros- lo que provocaría el colapso y posterior muerte de las finanzas de Norteamérica.

De ahí, posteriormente se crearía en suelo norteamericano lo que conocimos como el Fondo Monetario Internacional, donde todos los países, y nunca mejor dicho, valían o valen su peso en oro, es decir, que depositaban su cantidad en oro, y a partir de aquí tenían mayor o menor peso en la organización internacional.

corea del surEn esta reunión de Seúl, así como en todas que por el momento se han celebrado, no se ha llegado a ningún acuerdo, ni mucho menos para alcanzar de nuevo una paridad con el oro o al menos un cambio con el mismo. Y está lejos de alcanzarse, porque a diferencia del G-7, el G-20 es difícil que tantos mandatarios y tan diversos se pongan de acuerdo sobre un asunto. Lo mismo pasa en la Unión Europa, y esto no para de crecer por intereses individuales de los estados.

Finalmente, para entender por qué la reunión se ha llevado a cabo en Seúl, pondré un claro ejemplo. En los años 60, Noruega, descubrió que tenía petróleo en su soberanía, en el mar del Norte. Entonces Oslo, no tenía ni dinero ni maquinaria para extraer ese “ oro negro”. En los años 70, a alguien se le ocurrió la magnifica idea, de que hacer con los excedentes de su liquidez. Prestarla a otros países, y de esa manera, sacar más rentabilidad a su dinero. De esa manera Noruega, pudo acceder al dinero que le permitió adquirir la costosa maquinaria, y extraer el petróleo que lo convirtió en uno de los países más ricos del mundo con un nivel per capita y P.I.B. Más elevados del mundo.

Hasta hace unas décadas, salvando la historia de Corea, que en más de una ocasión he hecho referencia en mis artículos, Seúl era la capital de uno de los países más pobres de su entorno. Gracias a la globalización financiera que acabo de hacer mención con el ejemplo de Noruega, Corea del Sur, pudo adquirir maquinarias y solvencia, lo que le permitió experimentar su propia “ revolución industrial”, lo que le ha llevado a ser uno d los países más ricos e industrializados de su zona, aunque con una fuerte competencia.

De todas maneras, reuniones como estás, no dejaremos de verlas, con sus protestas ciudadanas como telón de fondo, y más teniendo en cuenta ahora mismo la situación que se está viviendo en silencio entre los EE.UU., y China. Los primero se quejan – como dijera el miércoles en mi artículo de opinión- que los chinos abaratan – devalúan- su moneda, con el fin de que sus productos sean más baratos y así poder incrementar sus exportaciones. Los segundo, dicen que los norteamericanos también juegan sucio, porque ahora mismo, en este mismo momento en el cual usted está leyendo este artículo, la máquina de hacer billetes verde está en su pleno rendimiento, lo que está previsto crear unos 600.000.000.000 de dólares, que se inyectarán en la banca privada para que pueda reactivar la economía del país y de esta manera que la empresa privada se pueda beneficiar y disminuir el desempleo, lo que ha llevado que Obama perdiera las reciente elecciones. Tantos unos como los otros se acusan de jugar sucio, pero ambos tiene claro, que ninguno de los dos, desea que el contrario sea la primera potencia del mundo.

Lo dicho, estamos ante la antesala de una nueva guerra fría. Así que vayan abandonando sus academias de inglés, y apúntese a chino, mientras el precio de las clases sea barato, que luego la demanda se dispará y no habrá quien pueda pagarlo.


Publicado por Sioncitto @ 0:03
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