lunes, 20 de diciembre de 2010

Es sorprendente que medio siglo después y a las alturas de la globalización donde nos encontramos en estos momentos, con los pactos entre unos y otros gobiernos, entre los movimientos que se hacen a uno y otro lado del globo, sigamos arrastrando un problema de la vieja guerra fría, que de tanto, nos ha dado para hablar y escribir.

Sabemos todos, hasta los chinos – y lo sabemos por las infiltraciones de Wikileaks- se han posicionado por una reunificación de la península coreana, siempre a cambio de una perdida de poder de los EE.UU., en la zona, y concretamente en Formosa, la actual Taiwan.

El hecho no deja de ser significativo teniendo en cuenta este cambio radical de actitud por parte del Gigante asiático, ya que Pyongyang descansa en el apoyo que desde Pekin le prestan, ya desaparecida la U.R.S.S.

imagen coreaEl problema se puede dividir en dos frentes. Uno local y otro externo. El regional, sería el cambio que se ha de producir en el relevo del Estado en cuanto a su jefe, sabiendo que bajo el régimen hermético de Corea del Norte, no es un cambio político interno, como se podía hacer en el Politburó soviético, sino que es hereditario. El dato fundamental para que toda dictadura se sustente viene en que el poder debe descansar en la confianza y en el apoyo que desde el poder militar se le presta. Para ello, el jefe del Estado, debe gozar plenamente de ese apoyo y de esa confianza para subsistir en el cargo, sino será rápidamente apartado. Como el sucesor del bastón del poder político es el hijo menor de Kim Jong-Il, Kim Jong Un , que a día de hoy carece no solo de experiencia castrense sino de experiencia política, Kim, se ve en cierta manera obliga a crear un ambiente que propicie la inseguridad y la confrontación, para que el régimen se pueda sentir posicionado para desencadenar el enfrentamiento, y para ganarlo. Para ello, bajo esta creación artificial ad hoc, se le situaría al sucesor para que pudiera demostrar a nivel interno su capacidad de respuesta, maniobra y gestión de una crisis de enfrentamiento, en la cual, sí o sí ha de salir victorioso, sino quiere ver peligrar su puesto, y la dinastía familiar. A lo que llevaría a corto plazo, a la desaparición del régimen actual, y la más probable unificación de ambas partes, en un solo estado.

A nivel externo, tendríamos un cambio de actores en la confrontación bipolar- global. Caída la Unión Soviética en los años noventa del siglo pasado, y arrastrado en nuevo estado, la Federación Rusa, por la marea de la liberalización económica y de mercado, queda China.

Pero ya no es como antaño, que el tema era la confrontación del ideal político, liberalismo versus comunismo, sino ya hemos pasado a otro estrato, y este es el poder económico. Aquí se podría decir, que aunque no declarado por ninguna de las partes oficialmente, se ha desencadenado silenciosamente una mini guerra fría entre los EE.UU., y China. Los primero que están hipotecados por el número de frentes abiertos y los cuales se resisten a perder el poder económico y político que han ido tejiendo desde la caída del aislacionismo “ Doctrina Monroe” después de la II Guerra Mundial. El hecho es que China ha ido acumulando unas muy importantes reservas de dólares, que han llegado a la mitad de su producto interior bruto, con lo que juegan con una baza poderosa a la hora de sentarse a la mesa para negociar, teniendo en cuenta que si el Banco de China, re-inyectará al mercado de golpe todos esos dólares en reserva que tienen, el dólar caería en picado, y conoceríamos una crisis mundial, sin precedentes. Por otro lado, China también sabe que los EE.UU., tienen su propias armas financieras defensivas para hacer frente a toda amenaza que pueda provenir desde Pekin.

A todo esto, está el tema de Corea. Oficialmente el norte está apoyado por China, y el sur, por los EE.UU. En las maniobras que estos últimos están haciendo conjuntamente en una isla de soberanía del sur, pero muy cerca de la frontera con el norte, ya no sólo se considera una provocación, sino la escusa perfecta para que el norte pueda emprender represalias contra el sur, y así empezar la cadena que daría vía libre al ciclo ya no sólo interno de enfrentamiento armado, con todo lo que ello supone ya no solo a nivel local, de muertes y de paralización del país, sino a nivel internacional, con caídas o subidas efímeras de las principales bolsas, con su arrastre del resto, así como la intervención de terceros actores, cada uno en apoyo de cada parte. Con ello se corre el peligro que la guerra alcance un nivel de externalización, que implique la entrada por ambos bando de otro número mayor de estados, lo que cause un conflicto aún mayor en la zona, cuando lo más razonable sería dispersar las diferencias dentro del foro de las Naciones Unidas, pero como pasa en estos casos, y mas teniendo en cuenta el nivel tan politizado que se encuentra la internacional organización, a los dos actores principales, EE.UU., y China, no les interesa, porque como si de un pulso se tratase, se quieren medir las fuerzas, a propósito de un ensayo, para la que se avecina!.


Publicado por Sioncitto @ 21:16
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