Me gustaría hacer un paréntesis entre las crisis y acontecimientos que estamos viviendo actualmente como la surgida en Túnez, que odiosas las comparaciones, podría asimilarse a la matanza de la Plaza de Tiananmen, donde fallecieron 180.000 personas, después de que el gobierno chino, empezase una ligera apertura y los estudiantes se lanzasen a la calle a reivindicar derechos. Comento este dato, por el punto que entre los tres países del Magreb vecinos, Túnez, Argelia y Marruecos, el primero es el más alfabetizado, sólo alcanzado la cifra de un 12% de analfabetismo en los varones y un 20% en el caso de las mujeres, comparado con el 47 % de su entorno, siendo Marruecos quien se lleva la palma.
Volviendo a la raíz del
tema que hoy quiero hablar, Keynes, que fue uno de los luchadores de
la corriente victoria hermética que se vivía en aquella época en
Inglaterra, fue el precursor de la intervención del Estado para que
este pudiera tener un mejor engranaje contra la opinión del
liberalismo económico.
El hecho es que la crisis que se ha repetido cada un paso de x años, se ha vuelto cíclica, ello quiere decir, que ha llegado a un tope, esta cae en picado, y aquí entra Keynes, que con su curva explicaba una posible manera de minimizarlo, pero no quiero remarcar un apunte mas propio de economía sino un apunte social. El hecho, es que él defendía, y con razón, que era la clase media y trabajadora la que movía la economía de un país, siendo los ricos, ese tumor maligno, que inmovilizaba el dinero y con ello canalizándola.
Bien, entremos a ver cómo se produce una crisis. Keynes, como he dicho, defendía la actividad laboral, como forma de expansión y estabilización de la economía de un Estado, ya que eran los propios trabajadores los que consumían e invertían una gran parte de su presupuesto en productos. En el ejemplo de una fabrica de coches, estos se fabricaban, dando respuesta a una demanda, cuando el tope se había alcanzado, es decir, cuando todo el mundo tenía un vehículo, era cuando se cerraban algunas factoría para evitar el mayor número de perdidas, pero si las ventas seguían disminuyendo, entonces ya se empezaba a fijar en los trabajadores, que eran despedidos. A partir de aquí, estos que habían adquirido bienes, por encima de sus posibilidades no podían hacer frente lo que se declaraban en insolvencia. La suma de muchos, hacía que los bancos o prestamistas al no recibir liquidez, también cayeran lo que provocaba menor inyección de liquidez al mercado, y como un fila de domino, iban cayendo unos tras otros.
El caso más
significativo – no es Irlanda, como muchos creen- sino El
Corralito, en Argentina. Ese país vivió una burbuja fantástica de
imaginación, al equiparar su moneda con el dólar estadounidense. El
país vivió un auge durante años, donde su población tenía un
poder adquisitivo que no antes había vivido, pero con la crisis del
oro, Buenos Aires, tuvo que rectificar y dar un mayor número de
pesos a cambio de un sólo dólar. A todo esto, y es por ello, lo del
Corralito, que el Estado argentino, declaró que todos los ahorros
depositados en bancos de los ciudadanos, pasaban a ser propiedad del
Estado, con múltiples derivaciones, que no es el tema de hoy.
El hecho, el que el Plan Keynes, ha sido utilizado a lo largo del tiempo, viéndose reflejado en el New Deal, en las políticas de Obama o en nuestro caso en el chapucero Plan E de Zapatero en España, cuyas previsiones de la crisis, eran muy fantasiosa, al rebajarlas a siete meses, que era la estimación de dicho plan. En el mismo se gastó todo el fondo para hacer frente a esta crisis, y no entraré en detalles sobre su nefasta gestión, y como saben todos bien, la crisis aún perdura, y como no hay presupuesto, no ha habido mayor remedio, que eliminar la subvención de 426 euros. No en vano, está brutal crisis ha dejado a seis millones de personas en la más absoluta miseria, siendo entre ellos, dos millones de familias con hijos a cargo, que no reciben un solo euro de ayudas por mes del Estado. Aquí sin duda falla algo.
Hay que recordar el espectacular cambió que dio España después de los años de la transición, siendo en los años 60 unos de los países que apenas se contaban, a ser la octava potencia del mundo. De ahí la celebre frase de Alfonso Guerra: A este país no lo conocerá, ni la madre que lo parió.
Volviendo al origen de la
crisis, esta traspasa lo nacional para ser internacional, cuando,
como he dicho, los trabajadores son despedidos, y no obtienen
ingresos, al no poseerlos, no pueden hacer frente a sus deudas ni
menos a los impuestos por lo que se nutre el Estado. En este caso, el
Estado emite deuda pública, que puede ser comprada por los
ciudadanos a un periodo de años x, con una cierta rentabilidad. El
Estado se nutre de estos – los que pueden- de los bancos y de las
entidades internacionales. Cuando el Estado está en déficit, acude
a los bancos, que de no poderle conceder el préstamo, se ve obligado
a recurrir al exterior, pero si el mercado sospecha que tienes
problemas para devolver ese y otros prestamos que se te concedan, es
cuando se le deniega, y el Estado entra en quiebra económica.
Lo curioso de esta crisis es, que yo recuerdo cuando era pequeño, que si rompía algo de casa de mis padre, automáticamente estos me apartaban del lugar y me imponían un duro castigo por ello, jamás dejaban que fuera yo- el que lo había roto- que lo reparase. Bien, este es un ejemplo, del porque no entiendo, si los bancos y cajas con la ley del ladrillo – son tres millones de viviendas nuevas sin vender a día de hoy en España- son los que han causado esta crisis, son a ellos a quines se recurre para solucionarla.
Volviendo a tema de Keynes, él propuso la intervención en la economía, cuando paralelamente en Inglaterra surgía el Partido Laborista (1920 y 1928 - su creación), que propia una intervención del Estado, en cuanto a la sociedad. De esta manera surgió el estado del bienestar, con tres puntos intocables, la sanidad, la educación y las pensiones.
De ahí se salto a los
países escandinavos después de la Segunda Guerra Mundial, donde en
el caso de Suecia, se jugaba a un juego de dos bandas con el soporte
de una tercera. Es decir, se jugaba a una rivalidad bipartita entre
el Partido Socialdemócrata, y el Partido Democristiano. Aunque uno
de los dos ganase las elecciones, pero sino llegaban a la mayoría
absoluta, quien tenía la llave del poder era el Partido de los
agricultores, quien bajo un mayor entendimiento con los socialistas,
estos alcanzaron el poder, pasando a responsabilidad del Estado, los
cuidados de los cuidadnos en temas tan delicados como la sanidad,
educación, subvenciones, etc.
Acabaré diciendo, que no sólo es un peligro claro y manifiesta y una bofetada contra el Estado mismo, permitir que sus ciudadanos se vean abocados al paro y con ello pierdan poder adquisitivo y paralicen la encomia y hagan de esta crisis un agujero mayor, sino, que la democracia descansa sobre la almohada de una clase media bien nutrida y cuidada, ese es el dato fundamental que tanto a carecido Latinoamérica, pero que tanto auge se está llevando en China actualmente. El Estado no puede permitirse abandonar a sus ciudadanos a su suerte ni mucho menos que estas cifras espantosas de gentes sin recursos crezca, porque no es solo una vergüenza en sí misma, sino un debilitamiento de la democracia que tanto alarde hacemos, aunque no sé si de manera artificia.
A lo unltimo nose podonde esprotada esta grisis. pero la jente que no tiene trabajo y tiene niños pequeños. como comedan sino tienen donde caerse muertos con todo lo que esta pasando porque eso es una atropello porque alos españoles no nos allundan y alos estranjero como alos gitanos.sienpre tienen apollo