miércoles, 02 de febrero de 2011

Han sido largas semanas de duras revueltas sociales, lo más parecido a una revolución. Lo que comenzó en el interior de una pequeña aldea, de protesta por el elevado paro y la carestía de la vida, fue madurando a golpe de palo policial en las ciudades la lucha de los jóvenes se convirtió en una lucha social, por las libertades y contra el poder despótico corrupto. Nunca antes un pueblo árabe había derrocado por sí mismo a un poder hegemónico, y Túnez lo ha hecho. Ahora queda la dura tarea, canalizar una democracia que aún se está gestando.

tunezTodo el pequeño pueblo de Sidi Bouzid acudió el pasado 17 de diciembre al entierro del joven informático que en un acto de desesperación se quemó a lo bonzo cuando la policía administrativa le retiró la parada de verduras que tenía para ganarse la vida y darle de comer a su familia. El joven Bouzizi, representaba aquella juventud que bien preparada, pero como él, estaban olvidados de mano del régimen, donde persisten al abandono y a la pobreza. Su sacrificio encendería la rabia de una población que venía quejándose de la subida de precios de los alimentos básicos y con un paro que mantenía a familias enteras sin recursos alguno.

En todas las aldeas se repite la misma escena, jóvenes que acuden a diario con sus títulos en la mano para pedir un empleo que jamás le darán. El brutal paro afecta a la mayor parte de los cinco millones de jóvenes tunecinos, la mitad de la población.

El nepotismo era reinante bajo el régimen de Ben Ali, y para poder trabajar o tenías un buen enchufe, o bien tenías que pagar, cuando la mayoría de personas no tenían ni para comer ese mismo día.

sidi bouzidEl clima de protesta se fue extendiendo a medida que la policía se iba mostrando con mayor dureza contra los jóvenes manifestantes pacíficos. Hubo un número alarmante de muertos, hasta el punto que los hospitales tuvieron que alzar una queja, al no poder dar a basto con el número de heridos que les llegaban a diario. El pueblo no entendía de dónde habían salido estos policías que usaban balas de verdad y mataban a sus gentes.

ejercito tunezEl cambio de lema de las protestas olvidaría momentáneamente el tema del paro, para abanderar la frase: Ben Alis, asesino, marchate!.

Sin duda es la primera revolución árabe democrática, desde las manifestaciones por la independencia en la época colonial. Es la primera revolución que viene del pueblo, sin organización política, sin programa político, sin identificación ideológica. Es la primera revolución en contra de la dictadura y en contra de los partidos totalitarios que han mandado en estos países y sobre todo en Túnez, y en contra de las élites dirigentes corruptas.

Aunque como sucede ahora mismo con Egipto, donde el gobierno esta intentando cortar la señal de internet y de telefonía móvil, en Túnez, no dio efecto, y la gente colgó los videos en la red, así como las redes sociales fueron un punto de encuentro.

manifestacionEl viernes 14 de diciembre, una gran manifestación en la capital, acogió a un gran número de manifestantes, pero el lema había cambiado. Los tunecinos ya no pedían pan y trabajo, sino el fin de un poder represor y corrupto. De poco sirvió, al igual que el similar caso de Mubarak, la precipitada intervención de Ben Ali por la televisión pública, para prometer que no se presentaría a la reelección de las elecciones de 2014, y crear 300.000 puestos de trabajo, pero la gente había perdido el miedo, y gritaban ante una policía superada: Ben Ali, largate!. Ese mismo viernes, Ben Ali abandonaría el país rumbo a Arabia Saudí. El primer ministro Mohamed-Ghannouchi asumió la presidencia, junto con el presidente del Parlamento, que ostentaría el titulo de primer ministro temporal. Ambos prometieron que legalizarían todos los partidos políticos y convocarían elecciones libres en seis meses. También incorporó a cinco nuevos ministros provenientes de la oposición, que enseguida dimitieron para no verse involucrados con el antiguo poder.

Ben Ali, llegó al poder en 1987, tras un golpe de estado. Protegido de Occidente por su férrea contención del islamismo radical, y miembro de la Internacional Socialista, fue recortando las libertades y acaparando el crecimiento económico entorno al poder. Los negocios de su familia, especialmente de su esposa, fueron extendiéndose con rapidez, a bancos, hoteles, etc.

El nuevo gobierno, ha prometido investigar los saqueos de la dictadura, perseguir a los culpables y requisar todos sus bienes.

mohamed ghannouchiPero la realidad es el reflejo de Túnez en los regímenes arábigos, ya que la mayoría de esos estados, están gobernados por dirigentes que llevan décadas gobernando ininterrumpidamente, muchos de ellos son despóticos y corruptos, amasadores de grandes fortunas personales. Guardan el común que no han sido elegidos democráticamente, y no guardan el apoyo social de sus gentes, y se sustentan en apoyo de un régimen policial supresor. Vergonzosamente con apoyo exterior de figuras de la escena internacional importantes, que han colaborado con estos regímenes corruptos durante largos años, bajo el argumento que estos ponen freno a los islamistas y a la inmigración que puedan llegar a las costas de Occidente.

Como su antecesor, Ben ali desconfiaba de su ejército que permaneció al margen de la revuelta como en Egipto ahora, y cuya negativa a intervenir en contra de la población seria determinante para que el dictador tuviera que abandonar el país. Presentes en las calles para garantizar la tranquilidad, la población se ha sentido segura con su cercanía y neutralidad, que de hecho sigue siendo decisiva.

La oposición política, sin embargo es débil y falto de experiencia debido al escaso papel que le reservó el régimen. El Partido Progresista, uno de los pocos autorizados, no quiere ver en el poder a ministros del antiguo régimen, pero tampoco desean un vacío de poder que pudiera dar al traste con la transición. Otros partidos, como el Comunista o el Islamista, serán próximamente legalizados.

La nueva composición del gobierno ha empezado a dar sus pasos, liberando a cientos de presos políticos, cuando estos hace unos meses era impensable, cuando una sola critica al régimen, era motivo de cárcel. También se ha levantado la libertad de prensa, y en la calle empiezan a verse libros antes prohibidos.

libertadEl camino abierto por Túnez, es una luz de esperanza vista desde otras refines árabes. De ello, se han inmolado varias personas en Argelia y Egipto, y seguidamente se han repetido las manifestaciones de solidaridad y protesta. Los 22 líderes de la Liga Árabe, que se reunieron en Egipto estos pasados días, tomaron la inusual medida de desviar un mayor número de ayuda a sus respectivas sociedades, quizás con el miedo en el cuerpo, de saber que los próximos son ellos.

La calma ha vuelto a las calles de Túnez, aunque aún se siguen realizando manifestaciones que no descansó, hasta que un grupo de ellos, se abalanzó sobre las letras del edificio del antiguo partido de Ben Ali, ya disuelto, y las hicieron caer.

Los tunecinos han conseguido derrocar los símbolos, pero no de todo el régimen, que de ellos depende una transición pacífica hacia la democracia.


Publicado por Sioncitto @ 9:03
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios