Hoy hemos obtenido más detalles de la supuesta muerte de Bin Laden. Todos esos detalles que se han hecho públicos hoy, no dejan de ser, por eso, menos curiosos que los ayer comentados.
Si me lo permiten,
recuerdo la imagen, que a modo – como conocemos en España- de “
Gabinete de Crisis” a un expectante Obama , y a una Hillary
Clinton, que se elevaba las manos a la boca, como si su equipo de
fútbol de toda la vida, estuviera a un paso de marcar un gol. Bien,
visto – a prima vista- es una reacción normal que cualquiera de
nosotros puede mostrar con total naturalidad, pero ella no. Y no
porque ella representa a la figura más importante de la política
exterior del país más poderoso actualmente del globo, y no porque
aquella imagen, bien descifrada, daba a entender una fragilidad y
debilidad, así como inseguridad terrible, lo que no deja de ser
llamativo. Obama en cambio, se mostraba más firme y seguro, ante lo
que supuestamente estaba aconteciendo o apunto de...
Parece de chiste, o más bien una grosería de cara a la opinión pública y periférica, que tal vez haya conseguido su objetivo primario: calar en la sociedad americana, y que estos salgan- como ha salido- a la calle a cantar, bailar, victorear, lucir y gritar U.S.A... pero me cuesta creer de nuevo dos aspectos importantes que se han comentado en varios informativos nacionales, a su vez extrapolados de otros internacionales de reconocida veracidad.
a). Los soldados
norteamericanos entraron en la fortaleza, y rastrearon habitación
por habitación, hasta llegar a la última planta donde estaba Bin
Laden. Nuevamente, si es verdad que fueron habitación por
habitación, me imagino – como se ven en las películas- que
tiraban la puerta a bajo de un “ patadón” con el correspondiente
escándalo que ello supone. Bin Laden, no tenía un plan “ B” o
de emergencia para escapar mientras se producía aquél no poco
teatro?. Me cuesta creerlo.
B). Se afirma, que aunque
era sobradamente conocido, Bin Laden, llevaba la friolera de 10 años
viviendo “ a cuerpo de rey” en aquella fortaleza construida para
él. Bien, eso es posible, aunque muy extraño. Primero, porque nos
vendían que cada dos por tres Bin Laden estaba aquí, o allá, o se
movía cada día de lugar y ahora resulta que estaba allí
quietecito. Segundo, porque decían que no usaba ningún medio de
comunicación para no ser intervenido. Dicen que antes de entrar a la
casa- fortaleza, quitaba la
batería, pero; y durante el camino?. Hay
que recordar que los EE.UU., tiene uno de los mayores y más potentes
rastreadores de comunicaciones del mundo, capaz de encontrar a la
famosa aguja en el pajar, y que si bien, en casa podía quitar la
batería, no por el camino que era fácilmente localizable como lo
será este artículo nada más que se publique. Me refiero al Sistema
Echelon. Toda una maravilla!.
Si bien Pakistán guarda silencio, porque le conviene así por la paz social, porque en caso de que las masas se revelen, la que se lía allí... es verdad que el Derecho Internacional prohíbe expresamente que cualquier Estado extranjero pueda intervenir de una u otra forma en un tercer Estado sin el consentimiento expreso de éste último. EE.UU., afirma que intervino sin informar a Islamabad, por dos razones, primera, porque la C.I.A., había intercambiado información continua con el I.S.I. - Poderosisimos Servicios Secretos Pakistaníes- y que estos “ se habían ido de la lengua- más de una vez, para con Bin Laden y compañía, y que de informarles la misión se hubiese puesto en peligro. La otra razón, es que la misión requería de un secretismo absoluto para que nada se echase a perder, para obtener – como a priori- ha sucedido, un éxito rotundo.
Evidentemente Pakistán,
ha guardado el más profundo silencio porque sus más altas
autoridades conocían de primera mano lo que allí se estaba
planeando, y por otro lado, lo autorizaron, de manera que se despeja
de toda duda sobre la legitimidad, porque hubo consentimiento de una
u otra manera. Sobre el debate de cómo se obtuvo
esa información,
si fue mediante fuentes secretas a modo lícito, o si bien fue
mediante tortura en cárceles secretas, o bien en el propio
Guantánamo, o en cualquier lugar del mundo donde cualquiera era
sospechoso y sensible a una detención sin garantías judiciales
internacionales. La prioridad era buscar y encontrar al hombre más
buscado del planeta, y según Obama, se le quería vivo. Si bien, lo
primero, no se sabe, y lo más probable es que nunca se sepa, al
menos mientras esté vigente alguna ley que lo penalice, a las
victimas y no victimas, los medios que se usasen les “ tienen sin
cuidado” ya que lo primordial era dar con él. Me llama
poderosamente la atención, que si Bin Laden, tomó a una mujer como
escudo, que de principio me parecía una somera estupidez, teniendo
en cuenta, que estaba rodeado de al menos cinco soldados fuertemente
armados, y que para usar a alguien de escudo, le hubiese hecho falta
toda una galería de señoritas. Bin Laden, que dentro de todo,
parecía un creyente férreo de aquello que predicaba, no creo que se
hubiese protegido tras una mujer, porque eso era un signo de
debilidad, de sumisión y de vergüenza para con los suyos. Que
vendría a ser lo mismo, que quien le juzgase, en lugar de ser un
varón, fuera una mujer. Son pequeñas dudas tontas, pero que en el
fondo, sean muchas grietas abiertas, difíciles de cerrar.
Antes el amplio debate,
que va aparcando el debate estrella de dónde está el cuerpo o como
mínimo las pruebas reales, le suceden otros, como la legitimidad
internacional de la intervención, o la injusticia de la privación a
la justicia internacional de juzgar a Bin Laden por sus crímenes.
Hay que recordar, que
Pakistán, es un socio estratégico de EE.UU., pero no de aquellos
que siempre te apetece sentarte con él a tomarte un café en una
fantástica terracita al sol, sino de aquello que siempre tienes que
medir tus gestos y palabras antes de liberarlas. No hay que olvidar
que Pakistán fue el Estado que creó a los Talibanes, y que los
EE.UU., en plena Guerra Fría, armó y adiestró a los Talibanes,
donde mantuvo una brillante relación diplomática y comercial, para
poder hacer daño a la antigua Unión Soviética, que tras la
invasión de Afganistán, firmó su sentencia de desaparición.
Pakistán nunca ha dejado de considerarse hermano de Afganistán ni de los talibán, ya que de una u otra manera, jugaba a dos bandas. La alianza con EE.UU., era una garantía de mantener a su vecina y enemiga India, quietecita y calladita.
La duda de si es verdad o no la muerte del principal líder de Al- Qaeda levita sobre nuestras cabezas, ya que si cuerpo no hay prueba. Ellos, como dije ayer, dicen que después de un rito musulmán, lo lanzaron al mar, para seguir con dicho rito y evitar posibles santuarios, pero:
Si sólo el Ejército puede dar fe de lo que sucedió, y nadie neutral de la Comunidad Internacional o “ Mano Inocente2 puede certificar que aquél hombre abatido es Bin Laden, todo puede descansar, que si EE.UU., creó a ese monstruo, EUA, perfectamente puede darle muerte, y no precisamente física como aseguran, sino pública, es decir, haciéndole desaparecer de la escena internacional, como en el caso de Islandia, que le sobrevuele un silencio informativo pactado internacional.
Se acercan muchísimas elecciones de gran calado para los partidos y mandatarios actuales, y curiosamente con crisis o sin ella, las cifras de popularidad se estaban reduciendo a mínimos históricos peligrosos para su reelección. Ya se sabe, que la aspiración máxima y ambiciosa de todo político, es su continuidad. No hay cuerpo para afirmar nada, pero sí noticia que ha corrido y calado con profundidad, por lo que entre euforia y fiestas, nadie se para a preguntarse si es cierto o no todo esto.
Evidentemente, si hay un asesinato, se necesita el cuerpo para certificar que ha sido así, pero como este se la lanzado a la alta mar, entre casi despedida de Estado, es tan difícil como imposible dar con ese cuerpo. Por ello EE.UU., dice que tiene un vídeo grabado de como se preparaba el entierro según el rito musulmán, pero que aún no lo hará público. Eso levanta dudas, ya que en cualquier estudio se Hollywood, se puede estar filmando tranquilamente la supuesta “ puesta a punto” del cadáver, como sucedió con Roswell y el supuesto marciano, o la hoy dudosa llegada del Hombre a la Luna.
Si con toda esta prisa, lo que querían evitar – según ellos- era crear un santuario de peregrinaje hacía su tumba, por qué están preocupados por la supuesta amenaza de bombas en Occidente o en sus lugares de interés. ¿No iba a suceder igual?.
Ante la pregunta si ahora
es más peligroso Al Qaeda sin Bin Laden que con él. Todo experto en
terrorismo internacional, al igual que los Estados a quienes asesoran
lo sabían de primera mano, como saben que esto es un fenómeno
pasajero, y que a lo máximo se reduce a pequeños grupos de fieles
radicales, que vengan hasta la muerte del periquito de la ventana.
De una u otra manera, la muerte o no de Bin Laden, a los Estados les viene “ ni regalado” ya que necesitan distraer a las masas, en cuanto las temidas elecciones se asoman por el horizonte, y es hora de tener a la gente distraída y como la moda que se impuso por los neoconservadores, un poco asustada, para que reclamen que sus gobiernos les aseguren protección y estos a cambio les recompensen con su voto y no con el otro voto, me refiero, el de castigo.
De una u otra manera, el villano habrá muerto como un mártir para los suyos, lo que se debería traducir como una batalla perdida para occidente y su supuesta búsqueda infranqueable de la paz.
Aunque dicha noticia tiene calado ya que la ONU esta mañana se ha pronunciado, no hay que olvidar, que las Naciones Unidas, dicen y hacen, lo que el Consejo de Seguridad les manda. Por lo que no aporta mucho más seguridad a esta tesis de la supuesta muerte y entierro exprés.