Como ciudadanos de la Unión Europea, mas próximo a aquellos Estados que han sufrido más cercano las consecuencias de una brutal crisis que ha paralizado economías solidas y estados firmes del bienestar, que se han visto tambalear hasta el punto de inclinarse hacia el desastre de millones de familias que se han visto avocadas a acudir a las ya conocidas y tristes colas de las oficinas de desempleo de España- como fue mi caso- o de otros países de la Unión, donde se han cebado especialmente con los jóvenes y con los mayores de cincuenta años, justo a las puertas del debate interno en la Unión de alargar la vida laboral de los ciudadanos en pro del bienestar de aquellos que alcanzada la edad, pueden disfrutar de los que un día nuestros antepasados lucharon ferozmente para alcanzar, el derecho a la jubilación y a una vida descansada después de tanto esfuerzo.
Lo que habitualmente
abarcan las crisis, no es otra cosa, que la contención del gasto
público y del recorte inmediato de sectores que de una u otra
forman, son servicio a la comunidad, de la que se beneficia por
derecho adquirido. Recortes que nadie entiende o que muchos repudian
por no entender su fin o por una comparación rápida sin
argumentación sólida.
No obstante, no hay que olvidar, que el Estado no se autoabastece por sí mismo, y que como señala la historia económica de muchos países, a veces una ,manera de intentar esquivar esos molestos baches – aunque no siempre se logra, acuerdesen del Corralito Argentino- el Estado recurre a la fabrica de pintar billetes y pone la máquina al tope, hasta el punto que esta amenaza en cualquier momento el saltar por los aires debido a la alta presión que se le somete. Ya se ha comprobado que hacer eso, es peor que la propia motivación que le llevó a ello, y por ello, siempre dentro de los recursos que existen, es mejor hacer una buena administración de mismo, para solucionar desde dentro la situación, sin llevar a un nerviosismo que la agrave aún más.
El problema que señala
toda crisis no es otro, que afecta a lo que algunos sociólogos –
que no comparto- llegaron a llamar “ las capas bajas”
o dicho de otra manera, lo que se conocía en la época del
bolchevismo, como el “ proletariado”. Siendo sin duda
este, la rueda perfecta que es capaz de mover la vasta maquinaria de
la economía y hacerla caminar sin detenerse, de la cual, las esferas
más altas, que son precisamente los más preocupados, pero los que
menos hacen para solucionar el problema, se beneficien de esta
movilidad.
El Estado, no puede quedarse de manos cruzados ante la sangría de trabajadores de este país ni de ningún otro de la Unión o de Occidente, ya sean el resto de la Europa no Comunitaria, o los EE.UU, Canadá o Japón. El Estado, no puede echarse las manos a la cara, o mirar para otro lado, o simplemente lamentarse de lo que se está dando en nuestro tiempo, es el Estado quien debe imponer las reglas, el que debe abrir la linterna ante tantísima oscuridad y abrir el camino que lleve a una solución. El Estado no puede permitirse el lujo, de arrodillarse y rezar para que las cosas empiecen a mejorar, sino debe colaborar para que aquellos deseos se cristalicen en realidades que beneficien al mismo, y en consecuencia a todos.
Tal vez hemos actuado con
excesivo cuidado y cariño, a aquellos que en un principio teniendo
culpa indirecta o directa en los que hoy nos afectan a todos, sean
los primeros en cerrar el grifo, que es quien acaba agrandando la
herida y haciéndola sangrar aún más.
El Estado no puede hacer frente, al no estar preparado, porque nuestro sistema actual no lo contempla, el soportar bajo sus espaldas, el ingente número de personas o familias que se ven obligadas a llamar a sus puertas. Las consecuencias no sólo económicas que esto supone para la estructura del Estado que por sí mismas son inaguantables, así como las sociales, que bajo pequeños granos de arena que por la erosión del viento se van uniendo y con ello formando grandes dunas, que acaban creando grandes montañas de descontento o indignados como tan de moda está ahora ese termino, sin contar o tener en cuenta, el nivel de pequeña delincuencia que se crea como efecto colateral no deseado al mismo proceso, que cavan no sólo colapsando el Sistema Judicial básico, sino que como punto flaco, acaba ensuciado hojas blancas de buenos ciudadanos, cuando no, nuestras prisiones, que son soportadas con dinero público se ven enriquecidas de huéspedes.
Que un sistema, como el
liberalismo económico haya funcionado y con ello creado riqueza,
felicidad y esperanza al Estado, a la Unión y en consecuencia a sus
habitantes funcionara, está bien, pero hay que tener en cuenta que a
veces nos acechan las tormentas, y que ante las mismas la máquina
debe y tiene que tener una lona que le proteja de la brutal tormenta
que caiga sobre ella.
A lo largo de esta
semana, obviando, ya que la capacidad no da más de sí, iré
proponiendo medidas, soluciones, opiniones, ideas que creo que el
Estado y en consecuencia la Unión puede adoptar para hacer frente a
la crisis, y no hay mayor receta que el empleo y el crédito.
No sólo hay que salvar a las empresa, sino también a los ciudadanos que entre ambos crean un tándem perfecto que sin el uno el otro o viceversa no tendrían sentido.
El Estado no puede quedarse allí medio mareado sin saber qué hacer o qué rumbo adoptar. El Estado debe y tiene que estar capacitado para tomar las medidas oportunas para hacer frente a este problema, y la sociedad, el conjunto de ella, debe estar preparada para apretarse el cinturón el época de vacas flacas, porque es la única manera de reactivar y engrasar la maquinaria estancada.
Las propuestas de los próximos días serán muy duras, pero es la única ,manera de hacer frente a esta crisis, con mano dura y firme, pero no sólo será dura para los trabajadores de este país o de la Unión, sino para todos, y el Estado y / o la Unión deben estar ahí para cumplir su papel de vigilante y de sancionador sin excepción y sin perdón.
Todos somos el Estados y todos somos la Unión. No hay mayores miramientos, al menos, por el momento.

Hola! es uno SCANDALO! tutti sanno la situazione non solo quella italiana ma tutto in generale, purtroppo lo Stato e' quella piu' Debole ecco come si e' creata la CRISI!!! la Moneta EURO e' stato un vero DISASTRO Europeo tutto il DOPPIO del costo della Vita e lo stipendio SOTTO della media POVERTA' peggio di stare in ROMANIA!... ma come e' riuscita ad entrare nella Comunita' europea???.... (mi manca molto la PESETAS , le LIRE, il DRACMA, il DM marco tedesco, Franco francese,..eccetera(si stava molto MEGLIO!!!)...... http://www.sanguisughe.com/