S?bado, 20 de febrero de 2010

Al parecer no es la primera vez, y esto, vaticina que no será tampoco la última. Hace unos días, saltó a la prensa el choque entre nuestra Guardia Civil y la Royal Navy en aguas de Gibraltar.

Bien, si nos remitimos al Tratado de Utrecht del 13 de julio de 1713 entre las coronas españolas e inglesa, esta, en su artículo décimo dice que se cede la ciudad, castillo y puerto de Gibraltar, donde el mar, llegará allí donde alcancen los cañones - de entonces, claro-. Luego, es más que conocida la actividad de piratería que a lo largo y ancho de la historia han caracterizado a los británicos. Sin mas, como excusa de una epidemia de fiebre amarilla en la zona, en 1815 los ingleses pidieron permiso a la Corona de España para extender un campamento para atajar dicha epidemia, en zona “ neutral”. Como buen y entendido vecino, España cedió, a lo que lo ingleses, jamás devolvieron dicho terreno, es más, desafiando al propio Tratado y al Derecho Internacional, que durante la II Guerra Mundial, y bajo pretexto militar, se construyó en territorio español el actual Aeropuerto de Gibraltar, de uso civil- militar, que aún está por ver si será algún día gestionado por ambas naciones.

Bien, coincidencia o no, lo cierto es que me postulo con aquellos que han acertado en calificar la acción de la Royal Navy como desafortunada y vergonzosa. Puede que dicha boya sea como resulta ser, la reglamentaria para señalizaciones en el mar, pero no deja de ser una provocación en toda regla, que habiendo un nutrido surtido de colores y formas, hayan escogido precisamente la más semejante a la enseña nacional, para hacer prácticas de tiro. ¿ Coincidencia?. Mas bien acto de inútil de provocación, diría yo.

Lo realmente alarmante, es que estas prácticas, informadas o no al Gobierno de la Nación, se estaban llevando a cabo en aguas jurisdiccionales, donde he de añadir, que toda reivindicación por parte del Reino Unido queda invalidada ya que hay que ajustarse a los términos que en su día le dieron derecho sobre Gibraltar, anulando plenamente su argumentación sobre el Art. III del Convención del Mar de 1982 que añade que son 12 millas desde la costa. Digo esto, porque el hecho histórico que invalida el supuesto derecho esgrimido, es que la actual y vergonzante colonia en territorio comunitario y de una nación más que aliada, no es un traspaso sobre el territorio sino una cesión, que en caso de renuncia, debe ser ofertada como primera opción la nación a quien se le ha extirpado dicho territorio ya sea dicho de paso, quedando completamente vacío toda reivindicación de autodeterminación, que en este particular caso, también quedaría relegada al margen y fuera de lo estipulado por las diferentes resoluciones de la ONU. Es de bien conocida la postura en contra de nuestro país a esas resoluciones vacías así como los hechos históricos, de ambos lados que delatan que Gibraltar siempre fue tentación de moneda de cambio. Fue el mismo Churchil quien pensó en ceder Gibraltar a Franco para evitar que España entrase en la II Guerra Mundial o como Primo de Rivera - por poner uno de los ejemplos- quiso ampliar las plazas de Ceuta y Melilla para intercambiar Gibraltar por una de ellas a los ingleses o hasta hace unos días la estrecha amistad que unían a los entonces presidentes Aznar y Blair, que a punto estuvieron de llegar a un acuerdo histórico sobre la Roca, aún con desaprobación de Bush sobre el tema. Es inviable ir contra corriente con la historia, porque desde Felipe II hasta el presidente Aznar, hemos querido y seguimos queriendo recuperar lo que es nuestro, y que nadie se llame a engaños, que no cesaremos en nuestro empeño.

Dicho esto, e independientemente del color que uno se sienta en su casa, ya hablando desde la neutralidad como español, no tolero lo más absoluto que nuestro ministro de exteriores, se vea obligado, con la soga al cuello,  porque la noticia ha trascendido a los medios de comunicación y en consecuencia a las masas. No es de recibo, que nuestro ministro, nos esté sirviendo en plato frío, que acepta las excusas de un embajador, que pronto bien dudo que vaya a hacer o conseguir nada, y que para colmo de la historia, resulta que pretende que llamemos al orden a nuestras patrullas por cumplir con su obligación, vigilar lo que es nuestro, siempre lo ha sido y con el Derecho Internacional en la mano, sigue siendo y sobra que diga, que será.

Es inaceptable, que marineros de la Royal Navy, apunten con sus armas reglamentarias a nuestros Guardias Civiles y que nuestro gobierno se quede de brazo cruzados como si “ aquí no ha pasado nada“. Pienso, que quien auguró que aquí en nada pasará algo “gordo”, no está equivocado, sino más bien, será el referente de la prensa en un futuro que no se hará esperar y que de seguir parado, pasará factura al actual gobierno. Con esta aptitud, creo que los ingleses, como sucedió en repetidas ocasiones, se harán con sus pretensiones, y si no ponemos coto legar y legitimo y defendemos lo nuestro, en nada nos exigirán todo Cádiz como suyo, sin quitar el ojo a Marruecos, que puestos a “repartir el pastel“, ellos con Marcha Verde o sin ella, ocuparía con mucho gusto no sólo las Ciudades Autónomas sino las Islas Canarias y todo lo que se le antoje a Mohamed VI.

Si me lo permiten, gritaré tan fuerte mi garganta me lo permita para que todos puedan escucharme, y lo que diga no sea necesario traducirlo:

GIBRALTAR ESPAÑOL -y dada las circunstancias también actuales - SÁHARA LIBRE!!!.

 


Publicado por Sioncitto @ 12:20
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