Lunes, 29 de marzo de 2010

Se puede decir que hoy es un día triste para el mundo, que la sociedad global, hoy tiene motivos para vestirse de riguroso luto. Desafortunadamente aún seguimos observando con escalofríos, como entre la guerra no declarada entre un estado y grupos organizados, quien acaba pagando sus consecuencias siempre termina siendo el ciudadano inocente de toda culpa.

La Federación Rusa, que es la heredera de múltiples problemas conservados durante la U.R.S.S es la que a día de hoy sigue manteniendo una política “ al rojovivo” en la inestable región del sur del Caucaso. De ahí, los problemas derivados de la influencia ejercida por Moscú contra terceros estados como pasó con Georgia y el apoyo imprescindible que prestó para la desmembración de parte de ese estado, sacó a relucir la política continuísta rusa en la región.

Chechenia, que ha sido el país que ha estado más tiempo en guerra con Rusia desde la caída de la U.R.S.S ha venido manteniendo una resistencia, podría calificarla de civil, que ha seguido manteniendo una lucha no declarada y sin cuartel contra los rusos.

Como tristemente suele darse en este tipo de aterradores episodios, las matanzas por ambos lados han sido constantes y muy cruentas. Debido a la escasez de información por el veto ruso, así como que las noticias que nos lleguen dependan de que un diario o medio entienda que es interesante hablar de ello en su medio, tenemos más información sobre las noticias de respuestas chechenas en territorio ruso que no al revés. Esta última opinión en ningún momento busca “para nada” satanizar ni un lado ni otro, sino simplemente que el conocimiento casi exclusivo de un lado del conflicto puede llevar al pueblo a crearse una opinión que no se apoyaría en una información suficientemente amplia.

Como reza el título de hoy, del que ojalá jamás hubiese nunca tenido que haber escrito ni una sola palabra, vengo a decir, que en mi opinión, venganza tras venganza cuando se dé un ataque, nunca va a solucionar este problema. No creo que se trate, como han calificado algunos medios de “terrorismo mundial o globalizado” sino una respuesta ante una agresión. No creo que Medvédev pueda lograr erradicar el terrorismo, porque mediante las armas lo único que se logra es lo que todos hemos visto y leído en la prensa esta mañana. Nadie, por muy dotados y extendidos, por muchos contactos que tengan sus servicios secretos, puede acabar con la lacra terrorista mediante el asesinato selectivo, porque el terrorismo, no es un grupo de individuos aislados, sino una amplia extensión de personas, las cuales, unas influyen en otras. Cuando se líquida a un supuesto “cabecilla” como hasta el momento se ha visto, siempre hay otro dispuesto a sustituirlo. Ante tan claro descalabro de la política de exterminio del terrorismo, yo creo que habría que buscar una nueva salida, la cual ofrezca mayores posibilidades de solución exitosa al problema.

Si las relaciones bilaterales entre la Federación y las repúblicas del norte caucásicas es a través de la amenaza, la coacción y la violencia, lo único que se crea es un hervidero de odio hacía el presunto agresor que acaba desembocando en muerte de personas inocentes. No digo que nadie tenga que ceder ante nadie, pero no se puede mantener este nivel de guerra no declarada, mantener este nivel de muerte gratuita, mantener este pánico en una sociedad que ni quiere ni está dispuesta a entender las desavenencias entres sus mandatarios y antiguos hermanos, lo mejor es buscar una salida dialogada. Bajar las pistolas y sentarse alrededor de una gran mesa, y debatir y discutir para erradicar el conflicto desde la raíz sin que deba derramarse ni una sola gota de sangre, ni que nadie, absolutamente nadie, tenga que perder su vida en un atentado, por culpa de una guerra de control y de poder.

A diferencia de lo que algunos medios españoles opinan, yo no creo que en este problema de carácter regional que mantiene Rusia con sus antiguas repúblicas caucásicas haya espacio para los EE.UU ya que aquí Washington “pinta poco”. No hay que pasar por alto, que la política del Kremlin es que siempre ha considerado su relación exterior con las repúblicas caucásicas como política interior y no internacional, por lo que cierra de cuajo las puertas a cualquier intervención u opinión extranjera. Por ello, Moscú debe arreglar el problema o buscar al menos una solución que le dé fin. Para ello, estoy bien seguro que cuenta con medios y experiencia suficiente para acabar con el problema. Más que los americanos, creo que sería la Unión Europea la que tendría que mostrar interés debido a la cercanía del conflicto con respecto a nuestro territorio, y en último caso, a las Naciones Unidas, que digo yo, que para algo están, ¿no?.

 

En Memoria de Todas las Victimas del Atentado del Palacio Subterráneo ( Metro de Moscú ).  Lunes 29 de marzo de 2010.


Publicado por Sioncitto @ 21:40
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