Lunes, 12 de marzo de 2012

Putin se presentó a las elecciones presidenciales, y tal y como se esperaba, las ganó, con una aplastante mayoría que le permite gobernar con tranquilidad.
Putin, ex agente de la KGB, estaba educado a la antigua usanza, a la enseñanza soviética, donde los mandatarios se hacían viejos en sus sillas presidenciales, de ahí que se acuñara el término " gerontocracia".
putinHay que decir, que Putin hizo una cosa buena que otros mandatarios como el África o en Latinoamerica no hicieron, que fue respetar su Carta Magna o Ley Fundamental. Jugó a lo que la Ley le permitía con toda legitimidad, pasar a un segundo puesto, como jefe del ejecutivo, y dejar a otro en el puesto de la Presidencia ( ya que Rusia es un Estado Presidencialista, como lo es Francia o los Estados Unidos).
Desde el primer momento se puntó a que Putin, aún relegado por ley a un segundo puesto, dirigía el Estado desde su silla, y Medvédev, aunque era independiente, simplemente presentaba esa marioneta que estaba dirigida desde la oscuridad, insisto, al mas estilo soviético puro de la historia.
Pucherazo o no, con 50 euros por cuatro votos por persona o no, la realidad viene a decirnos que Putin, pese a las crecientes sospechas de fraude electoral, es un político que es querido y es popular entre las masas de ciudadanos rusos, especialmente entre aquellas de una cierta edad, aquellas que se agarran a la nostalgia de aquellos tiempos soviéticos que de principio no volverán. Putín, es un reflejo de la imagen soviética, y eso gusta entre la gente, que insisto, de una cierta edad. No parece suceder lo mismo con una mayoría, aunque silenciada, de jóvenes que se lanzaron a la calle en protesta por lo que reconsideraban un fraude. Y es que los tiempos han cambiado, antes los ciudadanos, aquellos recogidos en masas, eran personas que vivían en el desconocimiento de los hilos que se movían con altas velocidades por encima de sus cabezas, pero ahora, que en este tiempo, se vive de manera amplía y exitosa, la era de la tecnología, la era de las redes sociales, que son usadas para extender de manera veloz y eficiente las corrientes de la información actual, al igual que sucediera en los regímenes despóticos del Magreb, se utiliza en contra de los intereses del Kremblin.elecciones ruisas 212 Qué puede hacer Putin contra las redes sociales?. Absolutamente nada, o mas bien muy poco, por lo que tiene que agradar y cuidar a esa mayoría, que muy superior, a los que en la calle se tiraron a gritar, y que pueden legitimar, que con pucherazo o no, el presidente durante la legislatura siguiente sea y siga siendo Putin.
Y es que la política se puede entender de diferentes maneras, como los gestos o los actos son interpretados de manera diferente allí donde se vaya y reinen otras culturas o costumbres. En nuestra cultura occidental, que queramos o no, viene a ser diferente en algunos aspecto a la cultura política que se vive y siempre se ha vivido en Rusia, para nosotros puede parecer un atentado contra la democracia que un presidente se niegue a abandonar el poder y permanezca en él en la sombra hasta que se le permita volver de manera constitucional, ya que lo ideal desde el punto de vista de la política sería que un presidente estuviera en el puesto un máximo de 8 años ( dos legislaturas enteras), como en España quiso hacer Aznar, pero que al final no se llevó adelante. No obstante hay que recordar dos casos, primero el de Mitterrand, que estuvo en el poder durante muchísimos años, hasta el punto de alcanzar un poder insólito en la historia de la democracia francesa, o en el caso español, los largos años en la democracia que FelipeGonzález estuvo en el poder como presidente del Gobierno. Hay que decir, que todo ello es legal porque así lo permite la Ley y la Constitución, aunque insisto, que todo presidente debería tener un tiempo acotado de mandato, y una vez llegado a ese máximo, entonces debería de dejar la política, al menos de primer orden, para evitar que de aquella manera se pueda concentrar un máximo de poder, que en el fondo, lo que se estaría consiguiendo es hacer daño a la democracia del propio Estado.
No obstante, insisto, que aún así, la cultura política, en cada casa, se interpreta tal y como su anfitrión gusta de hacerlo, y a quien lo le guste, que mire para otro lado. 


Publicado por Sioncitto @ 22:24
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